Toronto avanza con un proyecto que cambiará la forma tradicional de construir escuelas públicas en la ciudad. Una nueva escuela primaria del Toronto District School Board será incorporada directamente en la base de una torre residencial de alquiler en 770 Don Mills Road, cerca de Eglinton Avenue East.
El proyecto forma parte de una extensa remodelación de terrenos municipales que actualmente son utilizados como estacionamiento, justo al norte del antiguo emplazamiento del Ontario Science Centre. El desarrollo contempla 1,254 viviendas de alquiler, aproximadamente un tercio de ellas asequibles, además de una escuela, guardería, parque público y espacios comerciales y comunitarios.
La escuela estará ubicada dentro del podio de una torre residencial de 39 pisos, en lugar de ocupar el tradicional edificio independiente rodeado por extensos terrenos.
La propuesta representa un modelo cada vez más necesario en una ciudad donde el costo del suelo y la construcción de miles de viviendas en edificios de gran altura están obligando a replantear cómo se ofrecen servicios públicos en comunidades densamente pobladas.
En junio de 2026, el Ministerio de Educación de Ontario aprobó financiamiento para avanzar con la futura escuela primaria, un paso fundamental después de varios años de planificación entre la ciudad, el TDSB y Toronto Lands Corporation.
El establecimiento ocupará más de 63,000 pies cuadrados y contará además con aproximadamente 35,000 pies cuadrados de espacio exterior para recreación. El patio escolar podrá ser utilizado por los estudiantes durante el horario de clases y posteriormente compartido con la comunidad como parte del parque público proyectado para el desarrollo.
También se contempla una guardería sin fines de lucro con capacidad para 62 niños.
Uno de los principales objetivos del proyecto es permitir que familias que viven en nuevos edificios residenciales tengan una escuela a poca distancia de sus hogares, sin necesidad de reservar varias hectáreas exclusivamente para instalaciones educativas.
Tradicionalmente, las escuelas del TDSB se han construido como edificios independientes en terrenos de alrededor de tres acres. Pero en áreas donde el precio de la tierra es elevado y el desarrollo residencial ocurre principalmente en altura, encontrar esos terrenos se ha vuelto cada vez más difícil. El propio TDSB ya está desarrollando otros modelos de escuelas integradas en comunidades de alta densidad, como el proyecto Sugar Wharf en el centro de Toronto.
La diferencia en Don Mills es que la escuela estará directamente incorporada al podio de una torre de viviendas de alquiler dentro de un proyecto municipal de uso mixto.
El desarrollo estará ubicado además cerca de importantes conexiones de transporte público, incluyendo la línea Eglinton Crosstown y la futura Ontario Line, lo que permitirá a residentes y trabajadores desplazarse con mayor facilidad.
Toronto enfrenta un desafío creciente: construir cientos de miles de nuevas viviendas sin dejar atrás escuelas, guarderías, parques y otros servicios esenciales.
La ciudad y el TDSB han comenzado a explorar acuerdos que permitan aprovechar terrenos públicos de manera más eficiente, combinando vivienda y servicios comunitarios en un mismo espacio. En 2025, Toronto aprobó un marco para estudiar varios terrenos escolares y municipales que podrían generar más de 10,000 nuevas viviendas de alquiler junto con nuevas instalaciones públicas.
El proyecto de 770 Don Mills podría convertirse así en un modelo para otras zonas de Toronto.
En una ciudad que continúa creciendo hacia arriba, la escuela del futuro quizás ya no tenga necesariamente un gran terreno propio. Podría encontrarse en los primeros pisos del mismo edificio donde viven cientos de las familias a las que sirve.







