Una mujer de Ontario asegura que aceptó instalar un nuevo sistema de calefacción creyendo que estaba aprovechando un programa de rebate gubernamental, pero posteriormente descubrió que había quedado vinculada a un contrato de 20 años.
El caso fue revelado por CTV News Toronto y vuelve a poner bajo atención las prácticas de venta relacionadas con furnaces, sistemas de aire acondicionado y otros equipos domésticos de eficiencia energética. CTV publicó la historia este viernes 14 de agosto bajo el título que describe precisamente cómo la propietaria esperaba recibir un incentivo del gobierno y terminó enfrentando un compromiso contractual de dos décadas.
Situaciones como ésta son especialmente delicadas porque en Ontario existen programas legítimos de incentivos y rebates para determinados equipos de eficiencia energética, pero eso no significa que toda oferta que utilice términos como “government rebate”, “energy savings” o “green program” provenga del gobierno.
Las autoridades provinciales advierten desde hace años a los consumidores que deben confirmar directamente la existencia de cualquier incentivo antes de firmar contratos para furnaces, aires acondicionados, calentadores de agua u otros equipos domésticos.
Ontario prohibió en 2018 las ventas puerta a puerta no solicitadas de determinados productos y servicios domésticos, entre ellos furnaces, aire acondicionado, calentadores de agua y sistemas de tratamiento de agua. La medida fue adoptada precisamente después de numerosas quejas por ventas agresivas y contratos que los propietarios aseguraban no haber comprendido completamente.
Sin embargo, todavía pueden existir contratos válidos cuando es el consumidor quien solicita la visita, se comunica con la compañía o inicia la negociación.
En esos casos, las reglas provinciales contemplan importantes protecciones.
Cuando determinados contratos de servicios para el hogar son firmados en la residencia del consumidor, existe generalmente un período de reflexión de 10 días durante el cual el acuerdo puede cancelarse sin necesidad de justificar la decisión y sin pagar penalidad.
Ontario también establece requisitos sobre la información que debe aparecer en determinados contratos, incluidos costos, pagos, condiciones y cargos por cancelación. Si un proveedor hace representaciones falsas, engañosas o confusas, el consumidor puede tener derechos adicionales bajo la Consumer Protection Act.
Otro problema históricamente asociado con contratos de equipos domésticos fueron los llamados Notices of Security Interest, o NOSI, que podían registrarse sobre el título de una vivienda para garantizar pagos por equipos instalados.
Ontario prohibió nuevos NOSI para bienes de consumo en 2024. La legislación incluye específicamente equipos como furnaces y sistemas de aire acondicionado, una medida destinada a evitar que propietarios descubrieran gravámenes inesperados cuando intentaban vender o refinanciar su vivienda.
Los especialistas en protección al consumidor recomiendan no tomar decisiones inmediatamente durante una llamada telefónica o una visita comercial.
Antes de aceptar una oferta de furnace, heat pump o aire acondicionado, conviene solicitar por escrito el precio total del equipo, duración del contrato, costo mensual, intereses, penalidades por cancelación y quién será legalmente propietario del sistema.
También es recomendable comprobar cualquier rebate directamente en las páginas oficiales del gobierno o de las empresas de servicios públicos, en lugar de confiar únicamente en la información proporcionada por el vendedor.
Un contrato de 15 o 20 años puede hacer que un equipo cuyo precio inicial parece manejable termine costando considerablemente más durante su vida útil. También puede generar complicaciones si el propietario decide vender la vivienda antes de que termine el acuerdo.
El caso reportado por CTV sirve así como recordatorio de una regla sencilla: un rebate legítimo reduce el costo de una compra; no debería confundirse con un préstamo, alquiler o contrato financiero de largo plazo.
Los consumidores que consideren que fueron engañados pueden presentar una reclamación ante Consumer Protection Ontario, organismo provincial encargado de recibir quejas y hacer cumplir las normas de protección al consumidor.









