Después de varios años marcados por altas tasas de interés, problemas de accesibilidad y compradores cautelosos, el mercado inmobiliario canadiense comienza finalmente a mostrar señales de recuperación, aunque el proceso será gradual y muy diferente entre provincias, según un nuevo análisis de RBC Economics.
El informe señala que las ventas de viviendas han venido aumentando desde abril, los inventarios comienzan a estabilizarse y los precios muestran señales de dejar atrás sus mayores descensos. RBC considera que una mejor accesibilidad y una economía más firme podrían animar progresivamente a compradores que durante años permanecieron al margen del mercado.
Robert Hogue, Assistant Chief Economist de RBC, estima que podrían existir cientos de miles de canadienses que aplazaron la compra de una vivienda debido al fuerte aumento de los costos de propiedad registrado durante los últimos años.
Algunas familias han permanecido más tiempo del deseado en viviendas alquiladas, mientras otras han postergado decisiones como comprar una propiedad más grande o reducir el tamaño de su hogar.
RBC calcula además que desde 2019 podrían haberse dejado de formar más de 400,000 hogares debido, entre otros factores, a las dificultades económicas y de vivienda. Parte de esa demanda podría comenzar a regresar al mercado a medida que mejoren las condiciones.
Sin embargo, la recuperación llega demasiado tarde para evitar un retroceso general durante 2026.
RBC proyecta que las ventas de viviendas en Canadá disminuirán 3.6% este año, hasta unas 453,200 propiedades, mientras el precio de referencia promedio bajaría 2.3%, hasta aproximadamente $794,200. Estas cifras reflejan principalmente la debilidad observada durante el invierno y comienzos de la primavera.
Para 2027, el panorama sería más favorable. RBC anticipa un aumento de 6.7% en las ventas, hasta unas 483,600 unidades, mientras los precios de referencia avanzarían modestamente 0.8%, hasta alrededor de $800,700.
Ontario y British Columbia enfrentarán una recuperación más lenta debido a las prolongadas correcciones de sus mercados y a los elevados precios de las viviendas.
Para Ontario, RBC proyecta que las ventas todavía caerán ligeramente, 0.5%, durante 2026, antes de aumentar 8.2% en 2027. Los precios provinciales podrían crecer apenas 0.7% el próximo año después de dos años de retrocesos.
El mercado de condominios representa uno de los mayores desafíos, especialmente en Toronto y Vancouver. La gran cantidad de unidades disponibles y la menor participación de inversionistas podrían mantener los precios de condos bajo presión incluso durante parte de 2027.
Las tasas de interés tampoco proporcionarían mucho más alivio. RBC considera que los costos de financiamiento probablemente ya alcanzaron su punto más bajo de este ciclo y espera que el Banco de Canadá mantenga su tasa sin cambios durante el resto de 2026 antes de comenzar a aumentarla el próximo año.
El economista advierte además que esta no sería la primera recuperación frustrada del mercado. Desde 2023, RBC identifica cuatro ocasiones en las que parecía comenzar una recuperación que posteriormente fue interrumpida por acontecimientos externos.
Entre los principales riesgos actuales están una mayor escalada de la guerra comercial con Estados Unidos, los elevados precios de la energía, las tensiones en Medio Oriente y una reducción mayor de lo esperado en la inmigración.
Por esa razón, RBC describe el panorama como una transición entre corrección y recuperación más que como el comienzo de un nuevo auge inmobiliario.
Para compradores que han esperado durante los últimos años, el mercado podría comenzar a ofrecer mejores oportunidades. Pero la recuperación, especialmente en Toronto y Ontario, probablemente será irregular y requerirá todavía tiempo antes de regresar a niveles de actividad considerados normales.









