Una nueva definición internacional de ataque cardíaco busca transformar la manera en que médicos diagnostican y clasifican los infartos y podría tener un beneficio especialmente importante para las mujeres, quienes históricamente han enfrentado un mayor riesgo de que sus problemas cardíacos sean subestimados o detectados tardíamente.
La Fifth Universal Definition of Myocardial Infarction, publicada el 28 de agosto, fue desarrollada conjuntamente por la European Society of Cardiology, American College of Cardiology, American Heart Association y World Heart Federation.
Uno de los principales cambios es la simplificación de la clasificación de los infartos. El sistema anterior utilizaba cinco tipos numerados. A partir de ahora se agrupan en tres grandes categorías clínicas: infarto primario, secundario y relacionado con procedimientos médicos.
El infarto primario ocurre cuando existe un problema agudo directamente en una arteria coronaria, como una obstrucción o ruptura de una placa. El secundario ocurre cuando el corazón no recibe suficiente oxígeno debido a otra condición médica, mientras los relacionados con procedimientos pueden producirse como complicación de intervenciones cardíacas.
Pero uno de los aspectos que podría tener mayor impacto para las mujeres está relacionado con la troponina cardíaca, una proteína que pasa a la sangre cuando el músculo del corazón sufre daño.
Los análisis de troponina constituyen una de las principales herramientas utilizadas en salas de emergencia para determinar si una persona ha sufrido una lesión cardíaca.
La nueva definición establece que deben utilizarse límites de referencia específicos según el sexo para determinar si existe lesión del músculo cardíaco. Esto es importante porque los niveles normales de troponina suelen ser menores en mujeres que en hombres. Utilizar un mismo límite para ambos sexos puede contribuir a que algunos casos en mujeres no sean reconocidos.
La definición anterior ya recomendaba valores diferenciados en determinados análisis de alta sensibilidad, pero el nuevo consenso internacional refuerza su utilización como parte del criterio para evitar un sesgo sistemático y reducir el subdiagnóstico en pacientes femeninas.
Los expertos señalan que la modificación también permitirá reconocer mejor formas de infarto que no siempre se deben a las tradicionales arterias bloqueadas por colesterol.
Un ejemplo es la spontaneous coronary artery dissection, SCAD, una condición en la que se produce espontáneamente un desgarro en la pared de una arteria coronaria. Esta situación puede reducir o bloquear el flujo sanguíneo y causar un ataque cardíaco. La mayoría de las personas afectadas por SCAD son mujeres, muchas de ellas relativamente jóvenes y sin los factores tradicionales de riesgo cardiovascular.
La nueva clasificación coloca este tipo de eventos dentro de una categoría clínica más clara y fomenta además el uso de estudios de imágenes para determinar la causa específica del infarto.
Las organizaciones médicas enfatizan, sin embargo, que los análisis de troponina nunca deben interpretarse de manera aislada. El diagnóstico debe considerar también los síntomas del paciente, examen físico, electrocardiograma, evolución de los niveles de troponina y, cuando sea necesario, otros estudios cardíacos.
Aunque existe la percepción de que las mujeres siempre presentan síntomas distintos a los hombres, el dolor, presión u opresión en el pecho continúa siendo un síntoma frecuente también entre ellas. Sin embargo, pueden presentarse además falta de aire, náuseas, dolor en espalda o mandíbula, cansancio intenso, sudoración o mareos.
La actualización no significa que cada mujer con una troponina elevada haya sufrido un infarto, pero proporciona a los médicos herramientas más precisas para reconocer daño cardíaco y determinar su causa.
El cambio representa así un nuevo esfuerzo internacional para que el diagnóstico de un ataque cardíaco refleje mejor las diferencias biológicas entre pacientes y para reducir una brecha que durante años ha dejado a algunas mujeres sin un diagnóstico suficientemente temprano.









