Los conductores canadienses enfrentan otro período de incertidumbre en las estaciones de servicio mientras la intensificación del conflicto en Medio Oriente mantiene elevados los precios internacionales del petróleo y amenaza con trasladar mayores costos al transporte, los alimentos y otros productos de consumo.
El precio promedio nacional de la gasolina regular superó brevemente los $1.80 por litro esta semana, casi cuatro centavos más en apenas un día, según GasBuddy. Patrick De Haan, jefe de análisis petrolero de la compañía, advirtió que el promedio canadiense podría alcanzar entre $1.82 y $1.85 por litro si las actuales presiones sobre el mercado continúan.
La situación, sin embargo, está cambiando rápidamente. En Toronto, la gasolina regular se vendía alrededor de $1.869 por litro el miércoles y $1.879 el jueves, antes de retroceder este viernes 11 de septiembre hasta aproximadamente $1.809 por litro. La caída ofrece cierto alivio inmediato a los consumidores del GTA, pero refleja principalmente la fuerte volatilidad del mercado y no necesariamente el comienzo de una tendencia sostenida a la baja.
Los precios del petróleo también cedieron este viernes después de varios días de fuertes aumentos. El Brent y el West Texas Intermediate retrocedían más de 3% durante la jornada, aunque ambos se encaminaban todavía a registrar ganancias semanales superiores al 8%. El Brent había superado nuevamente los US$100 por barril, impulsado por ataques contra embarcaciones e instalaciones energéticas y por la preocupación sobre las rutas marítimas del Golfo Pérsico.
La Agencia Internacional de Energía advirtió este viernes que los problemas son más profundos que una fluctuación de pocos días. Más de 10 millones de barriles diarios de producción del Golfo permanecieron fuera del mercado en agosto, y la agencia ahora calcula que la oferta mundial de petróleo caerá 5.7 millones de barriles diarios en 2026. Además, considera que una recuperación completa de la producción de Medio Oriente podría retrasarse hasta 2027.
El Estrecho de Hormuz continúa siendo uno de los puntos más delicados. Esta estrecha vía marítima conecta a los productores del Golfo con los mercados internacionales y normalmente transporta una proporción significativa del petróleo mundial. A las interrupciones en esa región se suman ataques ucranianos contra refinerías rusas y problemas en las rutas del Mar Rojo, aumentando todavía más la presión sobre los combustibles refinados.
El impacto más preocupante podría sentirse en el diésel. De Haan advirtió que los precios podrían aumentar entre cinco y diez centavos adicionales por litro. El momento es particularmente difícil para agricultores que se encuentran en plena cosecha de otoño, pero también para compañías de transporte y ferrocarriles que eventualmente trasladan parte de esos mayores costos a los consumidores.
Canadá ya está sintiendo las consecuencias de la energía más cara. Statistics Canada informó que la inflación anual alcanzó 3% en julio, mientras los precios de la gasolina fueron 25.7% superiores a los de julio de 2025. Sin el efecto de la gasolina, la inflación habría sido solamente 2.2%. Los datos correspondientes a agosto serán publicados el próximo 14 de septiembre.
Tradicionalmente, los precios de la gasolina tienden a disminuir después del Labour Day, cuando termina la temporada de mayor conducción y las refinerías comienzan a utilizar mezclas de combustible de invierno menos costosas.
Este año, sin embargo, el comportamiento habitual podría quedar eclipsado por la geopolítica. Aunque los conductores de Toronto recibieron un pequeño respiro este viernes, mientras continúen las interrupciones de suministro y la inestabilidad alrededor de las principales rutas petroleras, los precios en las estaciones de servicio canadienses seguirán expuestos a cambios bruscos.









