Dos jóvenes de Toronto, ambos de 18 años, enfrentan cargos de asesinato en primer grado y tentativa de asesinato en relación con el tiroteo ocurrido durante el festival Salsa on St. Clair, que dejó dos personas muertas y otras cinco heridas en medio de una multitud de miles de asistentes.
La Policía de Toronto identificó a los acusados como Jessiah Massaro-Gill y Lewis Downey. Entre ambos enfrentan un total de 37 cargos, incluidos dos cargos de asesinato en primer grado y cinco de tentativa de asesinato para cada uno.
El tiroteo ocurrió la noche del 11 de julio en el área de St. Clair Avenue West y Arlington Avenue, donde aproximadamente 13,000 personas participaban en Salsa on St. Clair, un festival anual dedicado a la cultura, música, gastronomía y tradiciones latinoamericanas.
La policía recibió reportes de disparos alrededor de las 8:10 p.m. Al llegar, los agentes encontraron a siete personas heridas de bala.
Shaquan Quashie, de 25 años, murió en el lugar, mientras Cesar Vernaza, de 20 años, fue trasladado a un hospital, donde posteriormente fue declarado muerto. Otras cinco personas sufrieron heridas que no pusieron en peligro sus vidas.
Los investigadores creen que Quashie y Vernaza eran los objetivos del ataque, mientras que las otras víctimas habrían sido alcanzadas por disparos durante el incidente. La policía ha señalado, sin embargo, que todavía no está en condiciones de confirmar públicamente un motivo.
La magnitud de la investigación fue considerable. Detectives analizaron cientos de horas de grabaciones de video y entrevistaron a numerosos testigos antes de identificar a los sospechosos.
El 5 de agosto, miembros de la Emergency Task Force ejecutaron una orden de registro en un edificio ubicado cerca de Weston Road y St. Phillips Road. Durante el operativo fueron confiscadas armas de fuego, una cantidad de narcóticos y dinero canadiense, y Massaro-Gill fue arrestado.
Poco después, Downey fue detenido por agentes policiales y una segunda orden de registro en su residencia permitió recuperar otra arma de fuego y dinero en efectivo.
Además de los cargos relacionados directamente con el tiroteo, los acusados enfrentan delitos vinculados con posesión ilegal de armas, almacenamiento negligente de armas de fuego, posesión de drogas con fines de tráfico y posesión de ganancias provenientes del crimen.
La policía continúa realizando análisis forenses de las armas recuperadas para determinar si alguna fue utilizada durante el ataque. Dos armas encontradas inicialmente en el lugar del tiroteo fueron examinadas y, según los investigadores, no fueron las utilizadas para efectuar los disparos.
El jefe de la Policía de Toronto, Myron Demkiw, describió los arrestos como un avance importante, aunque señaló que no borran el impacto de lo ocurrido durante una celebración que debía ser un espacio de convivencia comunitaria, cultura y entretenimiento.
El tiroteo provocó la cancelación del segundo día de Salsa on St. Clair mientras los investigadores procesaban la escena y generó preocupación sobre la seguridad en los grandes festivales callejeros de Toronto.
Las autoridades han dicho que no quieren que el miedo aleje a las familias de las celebraciones públicas y anunciaron que continuarán manteniendo presencia policial visible en festivales y otros eventos comunitarios.
La investigación sigue abierta y la Policía de Toronto solicita que cualquier persona que tenga información, fotografías o grabaciones relacionadas con el tiroteo se comunique con los investigadores.
Los cargos contra los dos jóvenes todavía no han sido probados ante un tribunal.







