Foto: U.S. State Department / Wikimedia Commons – Public Domain
Una petición presentada ante la Cámara de los Comunes está ganando rápidamente apoyo en Canadá y solicita al gobierno federal que declare al embajador de Estados Unidos, Pete Hoekstra, persona non grata y pida formalmente su retiro del país.
La iniciativa, identificada como petición e-7531, fue abierta para firmas el 21 de julio y permanecerá disponible hasta el 18 de noviembre. Fue iniciada por Leanne Walker, residente de Calgary, y será presentada en el Parlamento por la líder del Partido Verde, Elizabeth May.
El crecimiento ha sido acelerado. The Canadian Press informó el martes que más de 29,000 personas habían firmado la petición. Para la mañana del miércoles 12 de agosto, la página oficial de la Cámara de los Comunes registraba 56,700 firmas validadas, casi el doble en aproximadamente un día. Ontario encabezaba la lista con 23,755 firmas, seguido de British Columbia con 11,901 y Alberta con 6,378.
La petición acusa a Hoekstra de haber realizado declaraciones públicas que, según sus promotores, han perjudicado la relación entre Canadá y Estados Unidos y representan intervenciones inapropiadas en asuntos políticos internos canadienses.
Entre los episodios citados se encuentra su caracterización de la campaña electoral federal canadiense de 2025 como “antiestadounidense”, así como comentarios relacionados con las reiteradas referencias del presidente Donald Trump a Canadá como posible “estado número 51”. La petición sostiene que Hoekstra llegó a describir esa retórica como un “término de cariño”.
También cuestiona declaraciones del embajador sobre supuesta interferencia canadiense en la política estadounidense y menciona contactos entre grupos separatistas de Alberta y funcionarios estadounidenses. Los promotores consideran que estos episodios justifican una revisión parlamentaria sobre una posible interferencia diplomática de Estados Unidos en asuntos internos de Canadá.
La solicitud contiene tres puntos principales: declarar formalmente a Hoekstra persona non grata y pedir su retiro como embajador; plantear ante Washington las preocupaciones sobre su conducta diplomática; y ordenar a un comité parlamentario revisar posibles casos de interferencia diplomática estadounidense en Canadá.
El concepto de persona non grata está reconocido por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Un país receptor puede comunicar al Estado que envió al diplomático que esa persona ya no es aceptable. En ese caso, el país de origen debe retirarla o poner fin a sus funciones diplomáticas.
Hoekstra asumió como embajador en Canadá en abril de 2025 después de ser confirmado por el Senado estadounidense. Antes había servido como embajador de Estados Unidos en los Países Bajos y como congresista republicano por Michigan.
Desde su llegada a Ottawa ha sido una figura visible en medio de una relación bilateral marcada por disputas comerciales, aranceles y las controvertidas declaraciones de Trump sobre la soberanía canadiense.
La petición no obliga automáticamente al gobierno a retirar al embajador. El proceso parlamentario permite que los ciudadanos expresen formalmente una solicitud y obliga al gobierno a responder una vez que la petición sea presentada en la Cámara de los Comunes, pero cualquier medida diplomática posterior dependerá del Ejecutivo canadiense.
El aumento acelerado de firmas refleja, sin embargo, el nivel de tensión que continúa rodeando las relaciones entre Canadá y Estados Unidos. Lo que tradicionalmente ha sido una de las alianzas diplomáticas y comerciales más estrechas del mundo atraviesa ahora un período en el que aranceles, declaraciones políticas y cuestiones de soberanía han adquirido una importancia poco habitual en la relación bilateral.









