KITIMAT, B.C. — LNG Canada seguirá adelante con una expansión de aproximadamente $33 mil millones de su terminal de gas natural licuado en Kitimat, British Columbia, una decisión que duplicará la capacidad de producción del complejo y reforzará el papel de Canadá como exportador de energía hacia los mercados internacionales.
El consorcio anunció que sus cinco socios —Shell, Petronas, PetroChina, Mitsubishi Corporation y Korea Gas Corporation— aprobaron la decisión final de inversión para la Fase 2 del proyecto. La expansión aumentará la capacidad anual de producción de LNG Canada de aproximadamente 14 millones a 28 millones de toneladas de gas natural licuado.
El proyecto añadirá dos nuevas unidades de procesamiento, conocidas como “trains”, además de infraestructura adicional de almacenamiento y carga. La terminal está ubicada en territorio tradicional de la Haisla Nation y comenzó a exportar gas natural licuado hacia mercados internacionales en junio de 2025.
El gobierno federal estima que la expansión generará más de 4,000 empleos directos durante la construcción. Ottawa también sostiene que, una vez completada, la instalación podría convertirse en la segunda planta de LNG más grande de su tipo en el mundo. La construcción de las nuevas unidades se extenderá durante varios años, con operaciones previstas para comienzos de la próxima década.
La decisión también activa una expansión del gasoducto Coastal GasLink, que transporta gas natural desde el noreste de British Columbia hasta Kitimat. TC Energy anunció que duplicará aproximadamente la capacidad de la línea mediante nuevas estaciones compresoras y mejoras a la infraestructura existente. El gobierno federal calcula que esos trabajos podrían crear más de 2,000 empleos adicionales durante el período de construcción.
Para Canadá, uno de los principales argumentos económicos del proyecto es la diversificación de mercados. La ubicación de Kitimat permite transportar LNG hacia Asia en aproximadamente ocho a diez días, considerablemente menos que algunas rutas desde instalaciones estadounidenses en el Golfo de México. La expansión llega además en momentos en que Ottawa busca reducir la dependencia comercial del mercado estadounidense y ampliar las exportaciones hacia la región Indo-Pacífica.
El proyecto incluye también una oportunidad de participación indígena. Cinco First Nations —Gitga’at, Gitxaała, Haisla, Kitselas y Kitsumkalum— cuentan con una opción para invertir hasta $1,000 millones y adquirir una participación mayoritaria en una entidad que sería propietaria de un nuevo tanque de almacenamiento de LNG que posteriormente sería arrendado a LNG Canada.
La expansión, sin embargo, también enfrenta cuestionamientos ambientales. La actual terminal ha tenido problemas con su sistema de quema de gas o flaring. Datos regulatorios analizados por The Narwhal indican que LNG Canada quemó aproximadamente 350 millones de metros cúbicos de gas durante 2025, mientras problemas técnicos han obligado a mantener una antorcha funcionando de manera continua. La empresa ha solicitado modificaciones temporales a sus límites permitidos mientras trabaja en un rediseño previsto para 2028.
LNG Canada sostiene que sus operaciones cumplen con estándares de seguridad y que trabaja para reducir el flaring mientras estabiliza sus sistemas. El BC Energy Regulator continúa supervisando las emisiones y documentó varios episodios de humo negro durante 2026.
La aprobación de la Fase 2 confirma que uno de los mayores proyectos energéticos privados de Canadá continuará creciendo. Para British Columbia, el desafío será ahora combinar los beneficios económicos, laborales y comerciales de la expansión con las obligaciones ambientales y las preocupaciones planteadas por comunidades cercanas a la terminal.











