HAMILTON, ONTARIO — El primer ministro Mark Carney acusó a Cleveland-Cliffs, la empresa estadounidense propietaria de Stelco, de haber “traicionado” a trabajadores canadienses después de que la siderúrgica anunciara despidos que podrían afectar hasta a 500 empleados en Ontario.
Stelco informó que comenzará alrededor del 9 de octubre a suspender indefinidamente sus operaciones de acero laminado en frío y recubierto en Hamilton Works. La compañía concentrará una mayor parte de su producción en Lake Erie Works, en Nanticoke, Ontario. El sindicato United Steelworkers Local 1005 estima que aproximadamente 350 trabajadores sindicalizados de Hamilton podrían quedar sin empleo, aunque la empresa ha señalado que el total de trabajadores afectados podría llegar a 500 entre sus instalaciones.
La compañía atribuyó la decisión a las difíciles condiciones del mercado, incluyendo los aranceles estadounidenses y una caída en la demanda de productos de acero laminado en frío y galvanizado. Según Stelco, la demanda en sus mercados tradicionales disminuyó casi 25% durante el segundo trimestre de 2026 en comparación con el promedio trimestral de 2024, mientras que la demanda dentro de Canadá cayó aproximadamente 10%.
Estados Unidos mantiene aranceles de hasta 50% sobre determinadas importaciones canadienses de acero y aluminio. Stelco también sostiene que los niveles de acero importado que ingresan a Canadá continúan dificultando que la compañía compense la pérdida de ventas provocada por la disputa comercial.
Carney afirmó que el gobierno federal utilizará las herramientas legales disponibles para exigir que Cleveland-Cliffs cumpla los compromisos adquiridos cuando compró Stelco en 2024. La adquisición fue aprobada bajo la Investment Canada Act con compromisos vinculantes por cinco años, entre ellos mantener al menos el mismo número de empleados sindicalizados y conservar a la gran mayoría de los trabajadores no sindicalizados que tenía la compañía cuando se anunció la transacción.
El primer ministro dijo que Ottawa había ofrecido apoyo financiero para ayudar a mantener las operaciones y proteger los empleos, y aseguró que el gobierno hará cumplir los compromisos asumidos por la compañía “hasta el máximo alcance de la ley”. Hasta ahora, Ottawa no ha detallado qué acciones específicas podría tomar.
Stelco, por su parte, sostiene que la reorganización no reducirá necesariamente el volumen total de acero producido en Canadá. La compañía planea modificar su combinación de productos y concentrarse más en acero laminado en caliente. También afirmó que un número significativo de los trabajadores afectados en Hamilton podría recibir oportunidades de empleo en Lake Erie Works.
Para los trabajadores, sin embargo, continúa la incertidumbre. Ron Wells, presidente de United Steelworkers Local 1005, señaló que aún no está claro cuánto tiempo podrían durar los despidos y expresó preocupación por el impacto que tendrán en las familias de Hamilton.
Los problemas de Stelco forman parte de una presión más amplia sobre la industria siderúrgica canadiense. Otros productores de Ontario también han reducido operaciones o personal en medio de la disputa comercial, la debilidad de algunos sectores manufactureros y la competencia de importaciones.
El caso añade ahora otra dimensión al conflicto. Además del efecto de los aranceles, el gobierno federal deberá determinar si los despidos anunciados por Cleveland-Cliffs son compatibles con los compromisos laborales que la compañía aceptó como condición para adquirir una de las siderúrgicas históricas de Canadá.











