Nuevas revelaciones sobre el fatal accidente de un avión de Air Canada Express ocurrido en marzo en el aeropuerto LaGuardia de Nueva York están aumentando las preguntas sobre las condiciones de trabajo y la dotación de personal en la torre de control aquella noche.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, FAA, estaría tomando medidas para despedir a dos controladores aéreos que presuntamente abandonaron sus puestos aproximadamente una hora antes de finalizar sus turnos, poco antes de que un avión regional procedente de Montreal chocara con un camión de bomberos en una pista del aeropuerto.
Según informaciones publicadas en Estados Unidos, los dos empleados debían encontrarse trabajando en el momento del accidente, pero ya habían abandonado las instalaciones. Su salida habría dejado solamente a otros dos controladores en la torre durante un período particularmente ocupado debido a retrasos relacionados con las condiciones meteorológicas.
El sindicato National Air Traffic Controllers Association confirmó que está discutiendo las acusaciones con la dirección de la FAA. La agencia estadounidense no ha detallado públicamente las posibles medidas disciplinarias, pero aseguró que está comprometida con exigir responsabilidad a sus empleados y proteger la seguridad del sistema aéreo.
El accidente ocurrió el 22 de marzo de 2026, poco después de las 11:30 de la noche. El vuelo Air Canada Express 8646, operado por Jazz Aviation, había partido del Aeropuerto Internacional Montréal-Trudeau con destino a LaGuardia.
Mientras el avión aterrizaba en la pista 4, colisionó con un vehículo de rescate y extinción de incendios que cruzaba la pista mientras respondía a otra emergencia. Los pilotos canadienses Antoine Forest y Mackenzie Gunther murieron como consecuencia del impacto.
A bordo viajaban 72 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación. La National Transportation Safety Board, NTSB, informó que 39 personas fueron trasladadas a hospitales y seis sufrieron lesiones graves.
Las comunicaciones conocidas hasta ahora muestran que un controlador intentó detener al vehículo de emergencia momentos antes del choque. Sin embargo, el accidente ocurrió antes de que pudiera evitarse la entrada del camión en la trayectoria del avión.
Una investigación preliminar también reveló problemas relacionados con los sistemas utilizados para detectar posibles incursiones en las pistas. Las autoridades continúan analizando las comunicaciones, la tecnología disponible, los procedimientos y la cantidad de controladores presentes aquella noche.
Las nuevas acusaciones han reavivado además el debate sobre la escasez crónica de controladores aéreos en Estados Unidos. Reuters informó que varios controladores describieron como una práctica existente desde hace años permitir, en determinadas circunstancias, que empleados abandonen sus puestos antes del final oficial de sus turnos, una costumbre conocida informalmente como “early shoves”. La FAA estaría endureciendo ahora sus controles sobre esa práctica.
Sin embargo, todavía no se ha determinado si la ausencia de los dos controladores tuvo alguna influencia directa en la tragedia.
La NTSB mantiene abierta la investigación del accidente y advierte que sus conclusiones actuales son preliminares. Será el informe final el que deberá establecer las causas y los factores que contribuyeron a la colisión que costó la vida a los dos pilotos canadienses.









