COLEMAN, P.E.I. — Una empresa manufacturera de Prince Edward Island está cambiando su estrategia comercial después de que los aranceles de Estados Unidos afectaran fuertemente sus ventas y sus planes de crecimiento.
Trout River Industries, con sede en Coleman, fabrica remolques comerciales especializados utilizados en sectores como construcción, transporte de materiales y manejo de residuos.
Antes de la guerra comercial, aproximadamente 40% de sus ventas dependían del mercado estadounidense.
La situación cambió cuando los productos comenzaron a enfrentar un arancel de 25% al ingresar a Estados Unidos.
Cada unidad vendida al sur de la frontera se volvió considerablemente más costosa. Según la empresa, parte del costo del arancel ha sido absorbido por Trout River y otra parte por distribuidores y clientes estadounidenses.
Hasta ahora, la compañía calcula que ha asumido cerca de un millón de dólares en costos relacionados con los aranceles.
El impacto no se ha limitado a Estados Unidos.
La incertidumbre comercial también ha afectado las ventas generales, obligando a la empresa a buscar nuevas formas de proteger sus operaciones y mantener su producción.
En lugar de depender tanto del mercado estadounidense, Trout River está ahora concentrando mayores esfuerzos en clientes canadienses.
La empresa busca expandirse particularmente en Western Canada y northern Ontario, donde industrias como minería, construcción, transporte y recursos naturales utilizan los tipos de remolques que fabrica.
También está explorando oportunidades en otros mercados internacionales, incluyendo Europa.
La estrategia refleja una tendencia más amplia entre empresas canadienses que intentan reducir su exposición al mercado estadounidense después de meses de tensiones comerciales.
Trout River cuenta actualmente con una red de distribuidores en Canadá, Estados Unidos y otros mercados internacionales, y sus equipos también han sido vendidos en países de Asia, Medio Oriente y Australia.
Ottawa ha decidido apoyar parte de esta adaptación.
A través de la Atlantic Canada Opportunities Agency, ACOA, la compañía recibirá $987,625 en financiamiento no reembolsable.
Los fondos serán utilizados para construir una instalación especializada para manejo de materiales e inventario en su planta de Coleman.
El objetivo es organizar mejor las piezas utilizadas en la fabricación, reducir inventario innecesario, mejorar la eficiencia operativa y aumentar la productividad.
El financiamiento forma parte de más de $6.9 millones destinados a 17 empresas y organizaciones de Prince Edward Island que están respondiendo a los efectos de los aranceles y otros cambios en el comercio internacional.
Para Trout River, mejorar la eficiencia resulta especialmente importante porque fabricar equipos pesados requiere grandes cantidades de acero y aluminio, dos materiales directamente afectados por las políticas arancelarias estadounidenses.
La empresa, fundada en 1999, ha crecido desde una pequeña operación de Prince Edward Island hasta convertirse en un fabricante con presencia internacional.
Su respuesta a la crisis comercial muestra uno de los principales desafíos que enfrentan actualmente muchas empresas canadienses: cómo mantener vínculos con Estados Unidos sin depender excesivamente de un solo mercado.
Para compañías pequeñas y medianas, la respuesta está siendo cada vez más clara: buscar clientes dentro de Canadá, reducir costos, mejorar productividad y abrir nuevos mercados internacionales.
Los aranceles han representado una pérdida importante para Trout River, pero también han acelerado una transformación que podría hacer a la empresa menos vulnerable a futuras disputas comerciales.











