El gobierno del primer ministro Mark Carney prepara una importante ofensiva para atraer inversión internacional hacia sectores estratégicos de la economía canadiense, entre ellos energía, minerales críticos, defensa y tecnologías avanzadas.
Toronto será sede los próximos 14 y 15 de septiembre del primer Canada Investment Summit, un encuentro que reunirá a algunos de los mayores inversionistas institucionales, ejecutivos empresariales y representantes gubernamentales del mundo con el propósito de promover nuevas inversiones en Canadá.
El evento será organizado por el gobierno federal en colaboración con CPP Investments y PSP Investments, dos de los principales fondos institucionales del país. La administración Carney ha establecido como objetivo catalizar aproximadamente $1 billón en inversiones durante los próximos cinco años, utilizando los recursos naturales, la estabilidad financiera y la capacidad tecnológica de Canadá como principales argumentos para atraer capital.
Carney participará en una sesión principal junto a Deborah Orida, presidenta y CEO de PSP Investments, mientras altos ejecutivos canadienses presentarán oportunidades concretas en diferentes sectores.
Uno de los paneles estará dedicado al potencial energético canadiense, desde oleoductos hasta energía nuclear. Participarán Nicolle Butcher, presidenta y CEO de Ontario Power Generation; Rich Kruger, CEO de Suncor Energy; y François Poirier, presidente y CEO de TC Energy.
Otro segmento analizará las posibilidades de ampliar las cadenas de suministro de minerales críticos, un sector que ha adquirido enorme importancia debido a la demanda mundial de materiales utilizados en baterías, vehículos eléctricos, defensa y tecnologías avanzadas. Entre los participantes estarán ejecutivos de Cameco y Teck Resources.
La tecnología también ocupará un lugar destacado. Canadá buscará promover su capacidad en áreas consideradas estratégicas para las próximas décadas, especialmente inteligencia artificial y computación cuántica. Entre los representantes anunciados se encuentran Aidan Gomez, CEO de Cohere, y Christian Weedbrook, CEO de la compañía de computación cuántica Xanadu, con sede en Toronto.
La defensa y la manufactura avanzada constituirán otro de los pilares del encuentro. Ejecutivos de empresas como CAE, Telesat, Linamar y Bombardier discutirán las oportunidades que surgen del fuerte aumento previsto del gasto canadiense en seguridad y defensa.
El gobierno federal ha señalado que Canadá se encuentra en proceso de ampliar sustancialmente su capacidad industrial militar y ha anunciado inversiones en aeronaves, construcción naval, sistemas de misiles, comunicaciones satelitales y seguridad del Ártico. Ottawa también busca movilizar una mayor participación del sector privado en estos proyectos.
La convocatoria internacional será considerable. Ejecutivos de BlackRock, Blackstone y grandes fondos soberanos y de pensiones de Europa, Medio Oriente, Asia y Australia figuran entre los participantes esperados. Las instituciones financieras representadas administran colectivamente cerca de $120 billones en activos, según información sobre la agenda del encuentro.
También se espera la participación de los 13 premiers provinciales, además de representantes de decenas de grandes empresas canadienses. El encuentro incluirá reuniones privadas entre inversionistas, ministros y empresarios destinadas principalmente a iniciar negociaciones y explorar futuros proyectos, aunque no se espera que durante la cumbre se anuncie un gran número de acuerdos definitivos.
La iniciativa ocurre además en un momento especialmente importante para Canadá. El deterioro de la relación comercial con Estados Unidos ha aumentado la presión para diversificar mercados, atraer capital de nuevas regiones y desarrollar industrias que permitan al país depender menos de su principal socio comercial.
El gobierno sostiene que Canadá ofrece ventajas importantes a los inversionistas internacionales, incluyendo una calificación crediticia AAA, estabilidad bancaria, una fuerza laboral altamente educada y acceso preferencial a aproximadamente 1.5 mil millones de consumidores mediante 16 acuerdos de libre comercio con 51 países.
Con esta cumbre, Ottawa busca transformar esas ventajas en inversiones concretas y presentar a Canadá no solamente como proveedor de recursos naturales, sino como un centro internacional para energía, defensa, tecnología y manufactura avanzada.









