El primer ministro señala que Ottawa debe actuar con rapidez ante cualquier posibilidad de renegociar el tratado comercial con Estados Unidos y México, en medio de un escenario de creciente incertidumbre.
Ottawa. El primer ministro Mark Carney afirmó que Canadá debe estar preparado para negociar rápidamente un nuevo acuerdo dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC o USMCA, por sus siglas en inglés), si las conversaciones con sus socios norteamericanos avanzan y se presenta una oportunidad para alcanzar un entendimiento beneficioso para el país.
Las declaraciones del mandatario llegan en un momento especialmente delicado para las relaciones comerciales de Norteamérica, cuando se aproxima el proceso formal de revisión del acuerdo comercial y persiste la incertidumbre por la postura del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reiterado sus críticas al tratado y ha manifestado su preferencia por reemplazarlo por un nuevo acuerdo.
Carney explicó que el Gobierno canadiense mantiene una estrategia basada en la preparación y la flexibilidad. Aunque reconoció que las negociaciones pueden ser complejas, aseguró que el país debe estar listo para actuar con rapidez si las circunstancias permiten alcanzar un acuerdo que proteja los intereses económicos nacionales.
El T-MEC, vigente desde 2020, regula el comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, facilitando el intercambio de bienes y servicios entre las tres economías más integradas de América del Norte. El tratado es especialmente importante para Canadá, ya que alrededor de tres cuartas partes de sus exportaciones tienen como destino el mercado estadounidense.
Funcionarios de los tres países tienen previsto iniciar el 1 de julio la primera reunión trilateral de revisión del tratado, un proceso contemplado en el propio acuerdo para evaluar su funcionamiento y determinar posibles modificaciones.
Durante los últimos meses, las relaciones comerciales entre Ottawa y Washington se han visto marcadas por disputas relacionadas con los aranceles al acero y al aluminio, la industria forestal y otras medidas comerciales impulsadas por Estados Unidos. A ello se suman las declaraciones del presidente Trump cuestionando la continuidad del tratado, lo que ha incrementado la incertidumbre entre empresas e inversionistas.
Carney indicó que, independientemente del resultado de las conversaciones, Canadá continuará fortaleciendo su economía mediante la diversificación de mercados internacionales, el impulso a proyectos de infraestructura estratégica y el desarrollo de nuevos corredores comerciales con Europa y Asia.
Analistas consideran que el proceso de revisión del T-MEC será uno de los principales desafíos económicos para Canadá durante los próximos meses, debido al impacto que cualquier modificación del acuerdo podría tener sobre sectores como la manufactura, la industria automotriz, la agricultura y los recursos naturales.
El Gobierno federal reiteró que su prioridad será preservar un acceso estable y competitivo al mercado estadounidense, al tiempo que continuará defendiendo los intereses de los trabajadores, las empresas y las comunidades canadienses en cualquier futura negociación comercial.









