OTTAWA — El primer ministro Mark Carney señaló que Canadá podría comenzar a considerar nuevamente un aumento controlado de su población mediante la inmigración, después de las reducciones implementadas en los últimos años para disminuir la llegada de residentes temporales y aliviar la presión sobre vivienda y servicios públicos.
Durante una reciente entrevista con The New York Times, Carney afirmó que el gobierno considera que el sistema migratorio está ahora bajo mayor control y planteó que la próxima pregunta será cuándo comenzar a permitir un crecimiento moderado de la población. Sin embargo, el primer ministro no anunció nuevas metas ni especificó cuánto podría aumentar la inmigración.
Las declaraciones llegan pocas semanas antes de que Ottawa presente su Immigration Levels Plan 2027–2029, documento que establecerá las metas oficiales de residentes permanentes y nuevos residentes temporales para los próximos tres años. El gobierno debe presentar el nuevo plan durante el otoño.
Actualmente, Canadá mantiene como objetivo admitir 380,000 nuevos residentes permanentes cada año entre 2026 y 2028. De esa cifra, aproximadamente 63% corresponderá a inmigración económica en 2026 y 64% en 2027 y 2028, reflejando la intención del gobierno de concentrar una mayor proporción de las admisiones en trabajadores calificados y sectores con necesidades laborales.
Al mismo tiempo, Ottawa ha reducido considerablemente las metas de nuevos residentes temporales. Para 2026 están previstas 385,000 nuevas llegadas de estudiantes internacionales y trabajadores temporales, cifra que disminuye a 370,000 tanto en 2027 como en 2028. Dentro del objetivo de 2026 se contemplan 155,000 nuevos estudiantes internacionales y 230,000 trabajadores temporales.
Carney señaló que las llegadas de estudiantes internacionales y trabajadores temporales han disminuido considerablemente después de las restricciones introducidas por Ottawa. El gobierno ha argumentado que el rápido crecimiento de la población durante los años anteriores contribuyó a aumentar la presión sobre vivienda, atención médica, instituciones educativas e infraestructura en diversas regiones del país.
Los datos más recientes de Statistics Canada muestran que el número de residentes no permanentes ya está disminuyendo. Al 1 de julio de 2026 había aproximadamente 2.78 millones de residentes no permanentes, equivalentes al 6.7% de la población canadiense. Un año antes la cifra era mayor, y el número total disminuyó en cerca de 155,000 personas entre julio de 2025 y julio de 2026.
Aun así, el porcentaje permanece por encima del objetivo del gobierno de reducir la población temporal a menos del 5% de la población total para finales de 2027. Ottawa también se ha comprometido a mantener las admisiones anuales de residentes permanentes por debajo del 1% de la población después de 2027.
El debate sobre los niveles migratorios continúa siendo especialmente sensible debido a la escasez de vivienda y las necesidades del mercado laboral. El gobierno sostiene que Canadá necesita inmigración económica para cubrir puestos en sectores con escasez de trabajadores y apoyar el crecimiento, mientras también reconoce que las llegadas deben guardar relación con la capacidad disponible en vivienda, salud e infraestructura.
Por ahora, las palabras de Carney representan una señal de posible cambio de dirección, no un aumento formal de las metas migratorias. La respuesta definitiva llegará cuando el gobierno publique el plan 2027–2029 y revele si mantiene los actuales niveles o comienza el “aumento controlado” al que hizo referencia el primer ministro.









