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El gobierno federal suspendió temporalmente el procesamiento y admisión de residentes provenientes de países afectados por el actual brote de Ébola en África central, mientras autoridades sanitarias internacionales intentan contener la propagación de la enfermedad.
La medida afecta a residentes de la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur y permanecerá vigente inicialmente durante 90 días. Ottawa indicó que la decisión busca reducir el riesgo de propagación del virus dentro de Canadá.
La Public Health Agency of Canada informó además que ciudadanos canadienses, residentes permanentes y otros viajeros que hayan estado recientemente en zonas afectadas deberán cumplir un período obligatorio de autoaislamiento de 21 días, incluso si no presentan síntomas. Las nuevas reglas comenzarán a aplicarse a partir del 30 de mayo.
Las autoridades aclararon que no existen casos confirmados de Ébola en Canadá.
La decisión ocurre después de que la Organización Mundial de la Salud elevara el nivel de riesgo del brote del virus Bundibugyo Ebola a “muy alto” y declarara la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
El brote se concentra principalmente en regiones del noreste de Congo y partes de Uganda, donde equipos médicos internacionales trabajan para contener contagios mediante rastreo de contactos, aislamiento y campañas de salud pública.
Expertos sanitarios señalan que el virus Ébola puede provocar fiebre hemorrágica severa y tiene tasas elevadas de mortalidad dependiendo de la variante y acceso a tratamiento médico.
La variante Bundibugyo, identificada en el brote actual, es menos conocida que otras cepas históricas del virus, aunque especialistas advierten que continúa representando un riesgo importante de salud pública.
El gobierno canadiense indicó que las restricciones migratorias forman parte de medidas preventivas temporales y podrían extenderse dependiendo de la evolución del brote internacional.
Estados Unidos implementó recientemente medidas similares prohibiendo el ingreso de ciertos viajeros no ciudadanos provenientes de zonas afectadas. Otros países también comenzaron a aumentar controles sanitarios y monitoreo fronterizo.
Las autoridades canadienses señalaron que viajeros procedentes de regiones afectadas serán sometidos a evaluaciones de salud adicionales en aeropuertos y puntos de entrada.
Quienes presenten síntomas compatibles con Ébola serán derivados inmediatamente a evaluación hospitalaria especializada.
La Public Health Agency of Canada sostuvo que el riesgo para la población canadiense continúa siendo bajo, aunque insistió en que las medidas buscan actuar preventivamente antes de que aparezcan posibles casos importados.
Especialistas en salud pública recuerdan que Canadá ya reforzó protocolos sanitarios durante brotes anteriores de Ébola ocurridos en África occidental hace más de una década.
El gobierno federal indicó que continuará coordinando acciones con agencias internacionales de salud y monitoreando diariamente la situación epidemiológica.











