Al menos 25 ciudadanos canadienses figuran entre las más de 1,300 personas que permanecen desaparecidas después de las catastróficas inundaciones que devastaron comunidades de Nepal y la región del Tíbet, en China, en una tragedia que ha dejado además cientos de muertos y ha movilizado una enorme operación internacional de búsqueda y rescate.
Las cifras continúan cambiando a medida que los equipos logran acceder a las zonas afectadas. Para el jueves, más de 350 personas habían muerto y numerosas comunidades permanecían aisladas debido a la destrucción de carreteras, puentes, redes eléctricas y sistemas de comunicación.
El desastre comenzó el miércoles en la remota región montañosa que separa Nepal del Tíbet. Investigaciones preliminares indican que el colapso de parte de un glaciar provocó una enorme avalancha de hielo, roca y sedimentos que cayó sobre el valle del río Lhende. Los materiales bloquearon temporalmente el curso del agua hasta que la barrera natural cedió, liberando repentinamente una poderosa corriente de agua y escombros hacia las comunidades situadas río abajo.
Entre las áreas más afectadas se encuentra el distrito de Rasuwa, en Nepal, particularmente los sectores de Timure y Syapru Besi. La zona es frecuentada por excursionistas, turistas y peregrinos que viajan hacia el monte Kailash, considerado sagrado por varias religiones.
La magnitud internacional de la tragedia es considerable. Las autoridades de turismo de Nepal reportaron ciudadanos desaparecidos de más de 30 países, entre ellos India, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, Malasia, Ucrania y Corea del Sur. Reuters informó que al menos 25 canadienses permanecían sin localizar según los registros disponibles de las autoridades nepalesas.
Global Affairs Canada confirmó que tiene conocimiento de ciudadanos canadienses afectados por las inundaciones y que funcionarios consulares están trabajando con las autoridades locales. Sin embargo, el gobierno canadiense no había confirmado de manera independiente la situación individual de todos los ciudadanos reportados como desaparecidos.
Al 26 de agosto, 820 canadienses estaban registrados oficialmente como presentes en Nepal y cinco en la Región Autónoma del Tíbet mediante el servicio voluntario de Registro de Canadienses en el Extranjero. Ottawa ha enfatizado que estas cifras no representan necesariamente el número real de ciudadanos que se encuentran en esas regiones, precisamente porque el registro no es obligatorio.
Las operaciones de rescate enfrentan enormes dificultades. Miles de miembros de las fuerzas de seguridad y equipos de emergencia han sido movilizados, mientras helicópteros buscan sobrevivientes y transportan alimentos, medicinas y otros suministros hacia comunidades que quedaron incomunicadas. El lodo, los altos niveles de los ríos y la destrucción de caminos continúan dificultando el acceso.
El gobierno canadiense actualizó sus recomendaciones de viaje para Nepal y China y aconsejó a quienes se encuentren en las zonas afectadas trasladarse a terrenos elevados cuando sea seguro hacerlo, mantenerse atentos a las autoridades locales y registrarse con el servicio canadiense para viajeros.
Mientras continúan las labores de búsqueda, familias en Canadá y en numerosos países permanecen a la espera de noticias sobre sus seres queridos, en una emergencia cuyo verdadero alcance todavía está siendo determinado.









