OTTAWA — El embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, advirtió a los políticos canadienses que mantengan sus opiniones y acciones fuera de la política electoral estadounidense, afirmando que Washington está observando de cerca cualquier actividad que pudiera considerarse interferencia antes de las elecciones de medio término del 3 de noviembre.
Durante una entrevista en el podcast The Really Big Show, Hoekstra dijo que funcionarios estadounidenses están “monitoreando” y “evaluando” declaraciones, campañas y anuncios procedentes de Canadá que podrían tener impacto en contiendas electorales cerradas.
“Keep your nose out of American politics”, señaló el embajador, agregando que Estados Unidos respondería si llegara a considerar que alguna actuación canadiense constituye interferencia electoral.
Entre los ejemplos mencionados por Hoekstra está la campaña publicitaria lanzada por el gobierno de Ontario en Estados Unidos durante 2025 para oponerse a los aranceles del presidente Donald Trump.
La campaña utilizó fragmentos de un discurso del expresidente Ronald Reagan en el que advertía sobre los efectos negativos de los aranceles. El anuncio fue difundido ampliamente en medios estadounidenses, incluyendo durante la Serie Mundial, y provocó una fuerte reacción de Trump, quien posteriormente suspendió conversaciones comerciales con Canadá.
Hoekstra también señaló comentarios de la ministra de Industria, Mélanie Joly, relacionados con la estrategia canadiense frente a los aranceles estadounidenses.
Joly había hablado anteriormente de ejercer presión comercial de manera estratégica en estados y sectores particularmente sensibles a las políticas arancelarias.
La ministra rechazó este miércoles cualquier insinuación de que Canadá esté interfiriendo en las elecciones estadounidenses.
Joly afirmó que Canadá no participa en política electoral interna de Estados Unidos y que tampoco aceptaría que otros países interfirieran en las elecciones canadienses. Señaló además que sus recientes visitas a Estados Unidos han incluido reuniones tanto con republicanos como con demócratas y que parte de su trabajo se concentra en atraer inversiones estadounidenses hacia Canadá.
Hoekstra también mencionó comentarios realizados recientemente por el ex primer ministro Justin Trudeau, quien durante una presentación en Brown University criticó los efectos económicos de los aranceles estadounidenses y sostuvo que las políticas comerciales estaban aumentando costos para consumidores de Estados Unidos.
Otro episodio que ha generado atención ocurrió en agosto, cuando el diputado liberal Anthony Housefather viajó a Florida y participó en actividades de campaña junto a la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz durante una elección primaria.
Las declaraciones del embajador llegan cuando Estados Unidos se prepara para unas elecciones de medio término que determinarán la composición de la Cámara de Representantes y del Senado durante los últimos dos años del actual mandato presidencial.
Las relaciones entre Canadá y Estados Unidos atraviesan simultáneamente un período de importantes tensiones comerciales.
Los aranceles estadounidenses sobre productos canadienses y las respuestas de Ottawa han afectado sectores como acero, aluminio, automóviles y manufactura, mientras ambos gobiernos continúan discutiendo el futuro de su relación económica.
La advertencia de Hoekstra introduce ahora un nuevo elemento en esa relación, al trasladar parte de las diferencias comerciales al terreno electoral.
El embajador no afirmó que Estados Unidos haya llegado ya a una conclusión formal de que Canadá haya interferido en las elecciones. Su mensaje fue que Washington considera que algunas acciones podrían ser interpretadas de esa manera y que continuará observándolas.
Para Ottawa, el desafío será continuar defendiendo los intereses económicos de Canadá en Estados Unidos sin que esas acciones sean interpretadas por Washington como participación directa en su política electoral.











