TORONTO — Aproximadamente uno de cada ocho nuevos casos de cáncer diagnosticados en el mundo puede atribuirse a infecciones causadas por virus, bacterias y otros microorganismos, según un nuevo estudio internacional que amplía el número de agentes infecciosos y tipos de cáncer incluidos en estimaciones anteriores.
La investigación, realizada por científicos de la International Agency for Research on Cancer, IARC, organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud, calculó que unos 2.3 millones de los casos de cáncer registrados mundialmente en 2024, equivalentes al 12% del total, fueron causados por infecciones. El estudio fue publicado esta semana en The Lancet Oncology.
Entre los agentes responsables de la mayor cantidad de casos se encuentra Helicobacter pylori, una bacteria que puede provocar inflamación crónica del estómago y aumentar el riesgo de cáncer gástrico. Se le atribuyeron aproximadamente 760,000 casos en 2024.
Muy cerca se encuentra el virus del papiloma humano, HPV, relacionado con cerca de 750,000 casos. Las infecciones persistentes con determinados tipos de HPV pueden causar cáncer de cuello uterino, así como cánceres de ano, vulva, vagina, pene y algunos cánceres de boca y garganta.
Los virus de hepatitis B y C, vinculados principalmente con cáncer de hígado, también representan una proporción importante. A ellos se suma el virus Epstein-Barr, EBV, una infección extremadamente común que puede contribuir al desarrollo de determinados linfomas y cánceres de la nasofaringe y del estómago.
Uno de los avances de la nueva investigación es que los científicos cuentan ahora con evidencia suficiente para incorporar asociaciones que no aparecían en estimaciones anteriores. Entre ellas se encuentran el vínculo entre HIV y cáncer cervical, el Merkel cell polyomavirus y una forma poco frecuente y agresiva de cáncer de piel, además de nueva evidencia que relaciona al virus Epstein-Barr con cáncer gástrico.
Gary Clifford, epidemiólogo de cáncer de IARC y coautor del estudio, explicó a CBC News que el conocimiento científico sobre estas infecciones ha avanzado considerablemente. No solamente se han identificado nuevos agentes, sino que se ha descubierto que microorganismos ya conocidos pueden estar relacionados con más tipos de cáncer de los que anteriormente se reconocían.
El panorama es diferente en Canadá. Un estudio canadiense publicado en 2019 estimó que alrededor del 4% de los cánceres en el país podían atribuirse a infecciones, equivalente entonces a más de 7,000 diagnósticos anuales. Esa cifra es anterior al nuevo análisis mundial y no debe interpretarse como una estimación actualizada para 2026.
Los investigadores destacan que parte de estos cánceres pueden prevenirse. Existen vacunas contra el HPV y la hepatitis B, mientras que hepatitis C puede tratarse y H. pylori puede detectarse mediante pruebas de aliento, sangre, heces o endoscopia y eliminarse, en muchos casos, mediante tratamiento con antibióticos.
En Canadá, la Canadian Cancer Society advierte que la vacunación contra HPV continúa siendo una herramienta importante de prevención. El país busca alcanzar una cobertura de vacunación del 90% como parte de su objetivo de eliminar el cáncer cervical como problema de salud pública para 2040.
Los especialistas subrayan, sin embargo, que contraer una infección asociada con cáncer no significa que inevitablemente se desarrollará la enfermedad. La mayoría de las personas infectadas nunca desarrollan cáncer, y factores genéticos, ambientales, inmunológicos y de estilo de vida también influyen en el riesgo individual.
El nuevo estudio refuerza una idea cada vez más importante en la prevención del cáncer: controlar determinadas infecciones mediante vacunación, diagnóstico y tratamiento también puede significar prevenir miles de futuros casos de cáncer.











