La candidata a la alcaldía de Mississauga Bonnie Crombie presentó un plan destinado a proteger a las empresas y trabajadores de la ciudad frente al impacto de los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, en momentos en que la disputa comercial entre ambos países genera creciente incertidumbre para una de las economías municipales más importantes de Canadá.
Crombie, quien busca regresar al cargo de alcaldesa que ocupó durante casi una década, propone entre sus principales medidas permitir aplazamientos sin intereses en el pago de impuestos a la propiedad para empresas directamente afectadas por los aranceles estadounidenses. También plantea convertir las políticas de compra canadiense y de adquisición de productos fabricados en Mississauga en iniciativas permanentes y cuyos resultados puedan ser medidos.
Su propuesta contempla además la creación de un Mayor’s Tariff Action Team, un equipo encabezado desde la oficina de la alcaldía para responder a las consecuencias de la disputa comercial, así como una estrategia para utilizar el waterfront del lago Ontario como elemento central en la atracción de nuevas inversiones hacia la ciudad.
El tema representa una preocupación particularmente importante para Mississauga debido a su fuerte dependencia del comercio internacional.
Según la Ciudad de Mississauga, aproximadamente 89,000 empleos locales, equivalentes al 18% del empleo total de la ciudad, están directamente vinculados a las exportaciones hacia Estados Unidos. La municipalidad ha advertido que la suspensión de las negociaciones comerciales y la escalada de los aranceles estadounidenses representan una amenaza significativa para empresas y trabajadores.
La actual alcaldesa, Carolyn Parrish, también ha iniciado acciones relacionadas con el conflicto. Esta semana se reunió con representantes de la Mississauga Board of Trade, funcionarios administrativos de la ciudad y responsables de desarrollo económico para evaluar maneras de apoyar a pequeñas y medianas empresas y proteger empleos amenazados por la incertidumbre comercial.
La guerra comercial se intensificó después de que las negociaciones entre Ottawa y Washington fracasaran la semana pasada y Estados Unidos avanzara con aranceles del 50% sobre aproximadamente $27.6 mil millones en productos canadienses.
El gobierno federal respondió aumentando también del 25% al 50% los aranceles sobre determinados productos estadounidenses de acero y aluminio y anunciando un paquete de aproximadamente $7.5 mil millones para apoyar a empresas canadienses afectadas por la disputa.
La política comercial se convierte así también en un tema de la campaña municipal de Mississauga.
Crombie fue alcaldesa de la ciudad entre 2014 y 2024, antes de dejar el cargo para dirigir al Partido Liberal de Ontario. Después de renunciar al liderazgo provincial a comienzos de este año, decidió regresar a la política municipal y competir nuevamente por la alcaldía. En las elecciones del próximo 26 de octubre enfrentará, entre otros candidatos, a la actual alcaldesa Carolyn Parrish.
Con miles de empleos y empresas de Mississauga dependientes del mercado estadounidense, las propuestas para enfrentar los efectos de los aranceles podrían convertirse en uno de los asuntos económicos centrales de la campaña municipal de este año.









