Canadá necesita reorganizar profundamente su estrategia de inmigración para atraer mejor el talento que requiere su economía, recuperar la confianza pública y evitar nuevos cambios bruscos en el crecimiento de la población, según un nuevo informe de Royal Bank of Canada.
El análisis de RBC Thought Leadership sostiene que el sistema migratorio canadiense, durante años considerado una ventaja competitiva internacional, ha “perdido parte de su ventaja” debido a cambios frecuentes en las políticas, menor énfasis en experiencia y habilidades, debilidades en el sistema de puntos y falta de información suficientemente actualizada sobre los resultados laborales de los recién llegados.
Entre 2022 y 2024, Canadá incorporó aproximadamente tres millones de migrantes, una cantidad que RBC compara con cerca de una década de inmigración concentrada en solamente tres años.
Gran parte del crecimiento provino de residentes temporales. Su proporción dentro de la población pasó de menos de 3% antes de la pandemia a aproximadamente 7.6% en 2024, generando presión adicional sobre vivienda, transporte, servicios públicos y educación en momentos en que la infraestructura no aumentaba al mismo ritmo.
Ottawa respondió posteriormente reduciendo las admisiones temporales y estabilizando la inmigración permanente. El actual plan federal establece 380,000 nuevos residentes permanentes anuales entre 2026 y 2028 y busca reducir la población de residentes temporales a menos de 5% del total para finales de 2027.
RBC considera necesaria esa estabilización, pero advierte que Canadá no puede mantener indefinidamente una política de inmigración demasiado restrictiva.
El país enfrenta un rápido envejecimiento demográfico. Más de 25,000 canadienses se jubilan cada mes, mientras las muertes comienzan a superar los nacimientos y disminuye la proporción de personas en edad de trabajar. Sin inmigración, RBC estima que la población canadiense podría reducirse aproximadamente a la mitad hacia finales de este siglo.
El banco propone considerar una meta estable de crecimiento poblacional cercana a 1% anual, acompañada por inversiones suficientes en vivienda, salud, educación y transporte.
Otro de los principales cuestionamientos está dirigido al sistema Express Entry, utilizado para seleccionar inmigrantes económicos según educación, idiomas, experiencia laboral y edad.
RBC señala que los candidatos seleccionados mediante los puntajes más altos suelen obtener mejores resultados económicos. Los principales solicitantes admitidos mediante Express Entry registran ingresos considerablemente superiores a quienes ingresan a través de otras vías. Sin embargo, desde 2022 la creación de nuevas categorías ocupacionales permite que algunos candidatos con puntajes menores sean seleccionados antes que otros con calificaciones generales superiores.
El informe propone fortalecer nuevamente el sistema de puntos y dejar principalmente en manos de provincias y territorios la selección dirigida a necesidades laborales regionales.
Ese enfoque permitiría, por ejemplo, atender escasez de trabajadores de salud, construcción y oficios especializados sin intentar establecer desde Ottawa una única lista de profesiones prioritarias para todo el país.
RBC destaca que Canadá necesitará más de 1.4 millones de nuevos trabajadores de oficios especializados para 2033, mientras el envejecimiento de la población continuará aumentando la demanda de profesionales de salud.
El informe también recomienda recuperar un modelo en el que estudiantes internacionales y trabajadores temporales altamente calificados puedan obtener experiencia canadiense antes de convertirse en residentes permanentes, siempre que sus estudios y empleos estén vinculados a oportunidades laborales reales.
Finalmente, RBC pide mejores datos y mayor transparencia para que gobiernos, empresas, comunidades y futuros inmigrantes puedan planificar con mayor certeza.
La conclusión del informe no es que Canadá necesite menos inmigración permanentemente, sino una inmigración más predecible, mejor vinculada a las necesidades económicas y acompañada por suficiente infraestructura.
Para RBC, recuperar esa estrategia será fundamental si Canadá quiere competir internacionalmente por trabajadores altamente calificados, aumentar su productividad y reducir su dependencia económica de Estados Unidos durante las próximas décadas.









