El gobierno del primer ministro Mark Carney presentó este jueves 5 de noviembre en Ottawa un presupuesto federal que contempla $142.100 millones en nuevos gastos, incentivos fiscales y otras medidas durante los próximos cinco años, con el objetivo de estimular la economía, reducir el costo de vida y combatir la falta de vivienda en Canadá.
El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, anunció que el déficit fiscal previsto para el período 2026-2027 será de $62.300 millones, unos $3.000 millones menos de lo proyectado anteriormente. Sin embargo, el documento anticipa déficits superiores a $50.000 millones anuales durante los próximos cuatro años, sin establecer una fecha para equilibrar las cuentas públicas.
Entre las principales medidas figura una deducción fiscal de $36.100 millones destinada a incentivar las inversiones de empresas en maquinaria, equipos, edificios y otros activos productivos. El presupuesto también contempla $4.600 millones adicionales para reforzar el reembolso destinado a ayudar a los hogares con el costo de los alimentos, conocido como grocery rebate, y $11.200 millones durante cinco años para avanzar hacia la eliminación de la falta de vivienda en un plazo de diez años.
Asimismo, el gobierno propone $26.600 millones para iniciativas de reconciliación con los pueblos indígenas, incluyendo infraestructura de agua potable, viviendas, educación y apoyo a niños y familias.
El aumento del endeudamiento también elevará los costos financieros del gobierno federal. Según las proyecciones, Canadá destinará este año $60.200 millones al pago de intereses y otros cargos de la deuda pública, una cifra superior a los $57.400 millones previstos para las transferencias federales de salud a las provincias. Esto significa que aproximadamente 10 centavos de cada dólar recaudado en impuestos se utilizarán para atender la deuda, proporción que podría aumentar a 12 centavos para 2030.
Por otra parte, el programa federal de Seguridad de la Vejez (Old Age Security), que proporciona ingresos a personas mayores, será el gasto individual más elevado del presupuesto, con $89.400 millones este año y una proyección de $109.500 millones para 2030-2031.
La propuesta recibió críticas de los principales partidos de oposición. El líder conservador Pierre Poilievre anunció que su partido votará en contra, argumentando que el presupuesto aumenta excesivamente la deuda pública. El líder del Nuevo Partido Democrático (NDP), Avi Lewis, cuestionó que los incentivos destinados a las grandes empresas superen las ayudas directas para gastos cotidianos como alimentos, alquileres e hipotecas. Por su parte, la líder del Partido Verde, Elizabeth May, criticó la menor importancia otorgada a las metas de reducción de emisiones y a la preparación frente al cambio climático.
El ministro Champagne defendió las medidas y aseguró que la situación fiscal de Canadá sigue siendo sólida y permite realizar inversiones para fortalecer la economía.







