Un vuelo comercial de flydubai que transportaba a 174 pasajeros, la mayoría israelíes, realizó este miércoles un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita después de un violento incidente entre los pilotos que provocó una pérdida repentina de altitud y generó inicialmente temores de un posible secuestro del avión.
El vuelo FZ1073 había partido del Aeropuerto Internacional de Dubái con destino al Aeropuerto Ben Gurion, cerca de Tel Aviv, cuando se produjo un altercado dentro de la cabina de mando. Flydubai confirmó oficialmente el incidente y señaló que la situación fue controlada, permitiendo que el Boeing 737 aterrizara de manera segura en Tabuk, al noroeste de Arabia Saudita.
De acuerdo con Reuters y declaraciones posteriores de autoridades israelíes, uno de los pilotos habría atacado con un arma blanca al otro durante el vuelo. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que el agresor aparentemente intentó hacer caer el avión y que pasajeros y miembros de la tripulación intervinieron para neutralizarlo. La investigación oficial, sin embargo, todavía no ha establecido públicamente el motivo del ataque.
Durante el episodio, el avión descendió bruscamente miles de pies en cuestión de segundos. Datos de seguimiento aéreo mostraron que la aeronave transmitió códigos internacionales de emergencia, incluido el 7500, utilizado por las tripulaciones para señalar una posible interferencia ilícita o situación de secuestro. La emisión de ese código indica una emergencia de seguridad, pero por sí sola no determina la naturaleza o motivación del incidente.
Varios pasajeros ayudaron a controlar al presunto atacante después de que la situación en la cabina se deteriorara. Reuters informó que otros pilotos de flydubai que viajaban a bordo pudieron colaborar para estabilizar la aeronave y llevarla finalmente hasta Tabuk. El piloto herido recibió atención médica después del aterrizaje.
La General Civil Aviation Authority de Emiratos Árabes Unidos confirmó que algunos miembros de la tripulación resultaron heridos y que fueron trasladados a un hospital en Arabia Saudita. La autoridad describió lo ocurrido como un “incidente de seguridad” y anunció una investigación conjunta para determinar las causas, circunstancias y posibles fallas operativas o de seguridad.
Arabia Saudita también inició una investigación a través de su National Transport Safety Center. El organismo señaló que sus especialistas trabajan con las autoridades correspondientes para recopilar evidencia y reconstruir lo ocurrido durante el vuelo.
Funcionarios israelíes han planteado públicamente la posibilidad de que se tratara de un intento deliberado de atacar a los pasajeros israelíes. El ministro de Defensa de Israel utilizó incluso el término “ataque terrorista”, pero esa caracterización no ha sido confirmada por las autoridades sauditas, emiratíes ni por la investigación aeronáutica. Flydubai pidió expresamente evitar conclusiones prematuras mientras se esclarecen los hechos.
Todos los pasajeros sobrevivieron al incidente. Tras permanecer varias horas en Arabia Saudita, fueron trasladados en aeronaves alternativas para continuar su viaje hacia Israel. Algunos pasajeros dijeron posteriormente que la experiencia había sido aterradora, especialmente durante la brusca pérdida de altitud.
El episodio ha despertado interrogantes sobre los protocolos de seguridad dentro de las cabinas de mando y sobre cómo responder cuando la amenaza potencial proviene de un integrante de la propia tripulación.
Por ahora, la principal incógnita continúa siendo la motivación. Las autoridades deberán determinar si se trató de un intento deliberado de secuestro o ataque contra el avión, de un acto individual por otras razones, o de circunstancias diferentes que todavía no han sido esclarecidas.









