El gobierno del primer ministro Mark Carney decidió restablecer la cobertura de salud que había eliminado para ciertos refugiados y solicitantes de asilo, luego de semanas de críticas por parte de médicos, organizaciones humanitarias y grupos de defensa que advertían sobre las consecuencias para personas en situación vulnerable.
La decisión afecta al Programa Federal de Salud Interino, conocido como IFHP, que proporciona cobertura temporal a refugiados, solicitantes de asilo y otras personas protegidas que todavía no tienen acceso completo al sistema provincial de salud o a un seguro privado.
Los recortes habían reducido o eliminado determinadas prestaciones complementarias, entre ellas medicamentos recetados, atención dental de emergencia, servicios de visión, fisioterapia y otros tratamientos necesarios para algunos beneficiarios.
El gobierno federal anunció ahora que esa cobertura será restaurada, revirtiendo una parte de los cambios implementados anteriormente como parte de una estrategia para reducir costos dentro del sistema migratorio. (thestar.com)
El IFHP funciona como una cobertura temporal mientras las personas esperan obtener acceso a los planes provinciales. En Ontario, por ejemplo, los refugiados reconocidos pueden posteriormente calificar para OHIP, pero durante los primeros meses o mientras se resuelve su situación migratoria pueden depender del programa federal.
Las organizaciones que trabajan con refugiados habían advertido que los recortes podían provocar que personas con enfermedades crónicas dejaran de tomar medicamentos, que pacientes postergaran tratamientos importantes o que acudieran a salas de emergencia por condiciones que podrían haberse tratado antes y a menor costo.
También expresaron preocupación por mujeres embarazadas, niños, personas mayores y sobrevivientes de tortura o violencia que pueden requerir atención médica especializada.
Médicos y organizaciones comunitarias argumentaron que retirar servicios básicos no necesariamente genera ahorros para el sistema de salud. Cuando una persona no puede acceder a medicamentos, atención preventiva o tratamientos tempranos, su condición puede empeorar y terminar requiriendo hospitalización o servicios de emergencia mucho más costosos.
La decisión de Ottawa representa un cambio de rumbo después de que el gobierno enfrentara presión pública y política para reconsiderar la medida.
El Programa Federal de Salud Interino cubre servicios básicos similares a los ofrecidos por los planes provinciales, además de determinados beneficios complementarios. Entre ellos pueden incluirse medicamentos recetados, servicios de salud mental, prótesis, atención dental urgente y exámenes de la vista, dependiendo de la categoría migratoria del beneficiario. (canada.ca)
El programa no está destinado a sustituir permanentemente los sistemas provinciales. Su función principal es evitar que personas recién llegadas o en procesos de refugio queden completamente sin cobertura durante períodos de transición.
Organizaciones de apoyo celebraron la restauración, pero insistieron en que cualquier modificación futura debería ser consultada previamente con profesionales de salud y grupos que trabajan directamente con refugiados.
El debate también ocurre en medio de una presión creciente sobre el sistema migratorio canadiense. Ottawa ha anunciado medidas para reducir el número de residentes temporales, controlar las solicitudes de asilo y disminuir algunos gastos asociados con programas federales.
Al mismo tiempo, Canadá mantiene compromisos internacionales de protección para personas que huyen de persecución, guerras y otras situaciones de peligro.
La restauración de la cobertura no elimina los desafíos que enfrentan muchos recién llegados para acceder a médicos de familia, especialistas o servicios de salud mental, problemas que también afectan a millones de residentes canadienses.
Sin embargo, para los refugiados y solicitantes de asilo que dependen del programa federal, la decisión significa recuperar acceso a tratamientos que podían resultar financieramente imposibles de pagar de manera privada.
El cambio también refleja una realidad más amplia: las políticas migratorias no sólo determinan quién puede entrar o permanecer en Canadá, sino también qué tipo de apoyo recibe una persona mientras intenta establecer una nueva vida en el país.







