El gobierno de Ontario no cumpliría la fecha del 1 de abril para financiar con fondos públicos todos los servicios de las enfermeras practicantes (nurse practitioners, o NP). Esto dejaría a algunos pacientes sin doctor de familia pagando de su bolsillo por atención primaria, a pesar que el gobierno federal ya ordenó cubrir estos servicios.
Las NP pueden diagnosticar, pedir exámenes y recetar medicamentos como los médicos de familia. En hospitales y clínicas públicas, la atención universal de salud cubre estas visitas, pero diversos medios informan que el incremento de clínicas privadas, que no facturan a través de OHIP, han llegado a cobrar “suscripciones” de hasta $1,800 dólares al año.
La ministra de salud de Ontario, Sylvia Jones, quien hace años atrás criticó esta situación ante el gobierno federal, comenta que ellos están “revisando” el tema, sin un plan claro aún. La Asociación de Enfermeras Practicantes ha pedido una acción rápida para más acceso universal en la provincia.
En medio de informes sobre recortes de 700 puestos de enfermeras desde 2025, la Organización de Enfermeras de Ontario (ONA) alerta sobre la crisis. La Asociación de Enfermeras Registradas de Ontario (RNAO) afirma en un llamado de alerta que el premier Ford duplicó fondos públicos a cuidados de salud privados por más de 500 millones, desviando recursos del sistema público y empeorando tiempos de espera.








