El gobierno de Ontario modificó las reglas de cobertura médica para limitar el financiamiento de tratamientos farmacológicos en el extranjero, una decisión que afecta a pacientes con cáncer avanzado que necesitan terapias no disponibles en la provincia. La medida fue anunciada por la ministra de Salud, Sylvia Jones, después de que un tribunal fallara a favor de Alex Shved, un paciente de 37 años que había impugnado el rechazo del Plan de Seguro de Salud de Ontario (OHIP) a financiar su tratamiento fuera de Canadá. Bajo las nuevas disposiciones, OHIP solamente cubrirá medicamentos en el extranjero cuando ya estén financiados en Ontario y su acceso se encuentre temporalmente retrasado o interrumpido.
Entre los afectados se encuentra Sabrina Apitz-Grossman, de 31 años, diagnosticada con sarcoma sinovial, un cáncer poco frecuente que comenzó en su rodilla y se extendió a sus pulmones. Hace 13 meses, sus médicos le dieron una expectativa de vida de entre 12 y 18 meses. Después de someterse a quimioterapia, radioterapia y cirugías, sus especialistas recomendaron Tecelra, una terapia celular personalizada aprobada en Estados Unidos y que no está disponible en Ontario. Según su oncólogo, cerca de la mitad de los pacientes en condiciones similares responden al tratamiento y, entre quienes responden, el 90% sobrevive al menos un año y el 70% alcanza los dos años. El procedimiento cuesta aproximadamente US$727.000. OHIP rechazó financiarlo en el extranjero, desestimó su apelación y tampoco autorizó su administración excepcional en el Princess Margaret Cancer Centre de Toronto. La fabricante ha señalado que no tiene planes de solicitar su aprobación en Canadá.
La ministra Jones defendió las restricciones como una forma de proteger a los pacientes y contribuyentes frente a precios excesivos, preservar el sistema provincial de evaluación de medicamentos y evitar costos adicionales de hasta $5.200 millones anuales. Posteriormente, un funcionario gubernamental aclaró que esa cifra corresponde a un escenario hipotético en que Ontario dejara completamente de negociar precios con las compañías farmacéuticas. La provincia sostiene que financiar regularmente medicamentos todavía sometidos a evaluación podría desincentivar la participación de sus fabricantes en los procesos canadienses de aprobación. Pacientes afectados cuestionan ese argumento, especialmente cuando las empresas han confirmado que no solicitarán autorización para comercializar sus tratamientos en Canadá.
Otros pacientes enfrentan situaciones similares. Kevin Nash, de 59 años, tiene melanoma metastásico y recibió una negativa de OHIP para acceder en el extranjero a una terapia celular contra su cáncer. Holly Wardlow, de 61 años, padece una forma poco frecuente de cáncer de hígado y también vio rechazada su solicitud de financiamiento excepcional, pese a presentar cartas del fabricante que confirmaban que no buscaría la aprobación canadiense del medicamento. Wardlow y su esposo están pagando $78.000 mensuales por infusiones administradas cada dos semanas en Ontario. Según la paciente, el tratamiento ha reducido el tamaño de su tumor y provocado pocos efectos secundarios, pero la pareja agotó sus ahorros y comenzó una campaña de recaudación de fondos para continuar financiándolo. Los pacientes afectados siguen solicitando acceso a terapias recomendadas por sus oncólogos mientras enfrentan enfermedades potencialmente mortales.
Ontario restringe tratamientos contra el cáncer en el extranjero tras fallo judicial
Comments












