Ontario avanza con una nueva legislación que busca ampliar determinadas protecciones para los trabajadores y modificar diferentes reglas laborales de la provincia.
El Protecting Ontario’s Workers and Economic Resilience Act, 2026, conocido como Bill 105, introduce cambios a varias leyes y tiene entre sus medidas más concretas una nueva protección relacionada con los uniformes exigidos por los empleadores.
La propuesta establece que un empleador no podrá obligar directa o indirectamente a un trabajador a pagar por el uniforme u otros artículos que deba utilizar para desempeñar sus funciones.
Tampoco podrá trasladarle normalmente el costo de reparación o lavado de esas prendas.
Existen excepciones, entre ellas cuando el trabajador pierde el uniforme, lo daña más allá del desgaste normal o no lo devuelve al finalizar su empleo cuando existía un acuerdo para hacerlo.
Si un empleador cobra indebidamente esos gastos, la cantidad podrá ser considerada dinero adeudado al empleado y reclamarse de manera similar a salarios pendientes.
El proyecto también contempla otras modificaciones relacionadas con el empleo y la movilidad laboral, dentro de una estrategia provincial que pretende facilitar que trabajadores certificados puedan ejercer su profesión u oficio en distintas jurisdicciones canadienses.
Ontario presenta los cambios como una combinación de protección al trabajador y reducción de barreras para empresas y empleados.
Varias disposiciones dependen todavía del proceso legislativo y de sus respectivas fechas de entrada en vigor. Por ello, los trabajadores deberán distinguir entre las medidas propuestas en Bill 105 y aquellas que ya forman parte de las normas laborales vigentes.
El proyecto continuará su trámite en la Legislatura de Ontario.









