TORONTO — El sueño de ser propietario de una vivienda parece cada vez más lejano para una gran parte de los canadienses. Una nueva encuesta internacional encontró que Canadá tiene la proporción más alta de personas que han perdido la expectativa de algún día comprar una casa entre los 22 países incluidos en el estudio.
De acuerdo con el informe Home at What Cost?, elaborado por Habitat for Humanity International, el 56% de los canadienses que actualmente no son propietarios de una vivienda dice que no espera llegar a serlo durante su vida.
La cifra representa más del doble del promedio global de 23% registrado entre los países encuestados.
El pesimismo canadiense también supera al observado en otros mercados inmobiliarios costosos. En Australia, el 52% de quienes no tienen vivienda propia considera que probablemente nunca llegará a comprar una, mientras que la cifra alcanza 50% en el Reino Unido y 42% en Estados Unidos.
El principal obstáculo es la accesibilidad económica.
Entre los canadienses que no poseen vivienda, 54% señala que los precios son demasiado altos, 50% considera que sus ingresos no son suficientes y 41% afirma que no ha podido acumular el dinero necesario para el down payment.
Además, 81% de los encuestados en Canadá considera que el aumento de los costos de vivienda está dificultando convertirse en propietario.
La presión no se limita a quienes desean comprar.
Dos de cada tres canadienses, aproximadamente 66%, dijeron haber realizado al menos un sacrificio financiero durante el último año para poder cubrir sus gastos de vivienda.
Más de una tercera parte redujo gastos en alimentos y groceries, aproximadamente una cuarta parte tuvo que utilizar ahorros o fondos destinados para emergencias y 40% redujo el dinero dedicado a actividades sociales.
La situación también está influyendo en decisiones importantes de vida.
Entre los canadienses más jóvenes, cerca del 64% considera que el costo de la vivienda dificulta pensar en formar una familia, demostrando que la crisis inmobiliaria está afectando decisiones que van mucho más allá de comprar o alquilar una propiedad.
El estudio encontró además que 44% de los canadienses teme que un solo acontecimiento inesperado, como perder el empleo, sufrir una enfermedad o enfrentar un gasto importante, pudiera poner en riesgo su capacidad de mantener su vivienda.
La confianza en el sistema también es limitada. Un 64% considera que el sistema de vivienda de Canadá no está funcionando adecuadamente, mientras solamente 29% cree que las políticas actuales son efectivas.
La encuesta fue realizada entre abril y junio de 2026 y reunió las opiniones de 30,758 personas en 22 países, incluyendo aproximadamente 1,400 participantes en Canadá.
Los resultados representan percepciones y experiencias de los encuestados y no una predicción sobre el futuro del mercado inmobiliario. Sin embargo, muestran hasta qué punto los elevados precios, los costos de financiamiento y el crecimiento de los gastos cotidianos están afectando la confianza de quienes todavía esperan convertirse en propietarios.
A pesar de que los precios han disminuido en algunos mercados y existen actualmente más opciones para compradores que durante los años de mayor competencia, para muchos canadienses el desafío continúa siendo reunir el down payment y calificar para una hipoteca que puedan pagar a largo plazo.









