TORONTO — Las baterías de iones de litio se han convertido en parte de la vida cotidiana, alimentando desde teléfonos celulares y computadoras hasta herramientas, bicicletas eléctricas y scooters. Sin embargo, los servicios de bomberos de Canadá advierten que los incendios relacionados con estas baterías están aumentando y pueden propagarse con una rapidez e intensidad muy diferentes a las de un incendio doméstico convencional.
Una encuesta de la Canadian Association of Fire Chiefs estimó que durante el año pasado se produjeron alrededor de 1,500 incendios relacionados con baterías de litio en unas 600 comunidades canadienses.
Toronto ha registrado un crecimiento superior al 200% en este tipo de incidentes desde 2022. Durante 2026, Toronto Fire Services ya ha respondido a aproximadamente 100 incendios relacionados con baterías de iones de litio, un aumento significativo respecto al año anterior.
El problema también se observa en otras ciudades del GTA. Mississauga Fire and Emergency Services informó que estos dispositivos se han convertido en una de las fuentes de ignición de más rápido crecimiento en la ciudad.
Los incidentes más frecuentes están relacionados con e-bikes y e-scooters, especialmente cuando utilizan baterías dañadas, modificadas, de fabricación deficiente o cargadores incompatibles.
Las baterías de litio almacenan una gran cantidad de energía en un espacio relativamente pequeño. Si una celda se daña, se sobrecalienta o experimenta un cortocircuito, puede producirse un fenómeno conocido como thermal runaway, o fuga térmica.
En ese proceso, una celda libera calor que afecta las celdas vecinas, provocando una reacción en cadena que puede generar fuego intenso, gases tóxicos e incluso explosiones en cuestión de segundos.
Estos incendios también representan un desafío particular para los bomberos. Una batería puede continuar produciendo calor después de que las llamas aparentemente hayan desaparecido y, en determinadas circunstancias, volver a incendiarse horas o incluso días después.
Los especialistas aclaran, sin embargo, que las baterías de iones de litio son generalmente seguras cuando se fabrican correctamente y se utilizan según las instrucciones. El riesgo aumenta especialmente cuando se compran baterías o cargadores de procedencia desconocida, se modifican los equipos o se continúa utilizando una batería que presenta daños.
Health Canada recomienda utilizar siempre el cargador original o uno compatible y certificado para Canadá. Los consumidores deben buscar marcas reconocidas como CSA, cUL o cETL.
También se aconseja cargar los dispositivos sobre superficies duras y alejadas de camas, sofás, alfombras y materiales inflamables. Las bicicletas y scooters eléctricos no deben cargarse cerca de puertas o rutas de salida que podrían quedar bloqueadas en caso de incendio.
Una batería que comienza a hincharse, calentarse excesivamente, desprender olor, emitir sonidos extraños, cambiar de forma o mostrar daños visibles debe dejar de utilizarse.
Las baterías tampoco deben colocarse en la basura doméstica. Son consideradas residuos peligrosos y deben llevarse a instalaciones o programas autorizados para su reciclaje.
Si una batería grande comienza a incendiarse dentro de una vivienda, los expertos recomiendan no intentar combatir un fuego que ya se está propagando. La prioridad debe ser salir inmediatamente, cerrar la puerta si es posible y llamar al 911.
El mensaje de los bomberos no es abandonar la tecnología, sino utilizarla correctamente. A medida que crecen las bicicletas eléctricas, scooters, herramientas inalámbricas y otros dispositivos recargables, conocer las señales de peligro y adoptar hábitos seguros de carga puede evitar que un objeto utilizado diariamente se convierta en una seria amenaza dentro del hogar.









