El primer ministro Mark Carney viaja este lunes 2 de noviembre a Antigua y Barbuda para participar en una reunión de líderes de los 56 países que integran la Commonwealth, una organización internacional que reúne a naciones de África, el Caribe, Europa, América del Norte y el Indo-Pacífico. El encuentro, que contará con la participación del rey Carlos III, jefe de la Commonwealth, busca fortalecer el comercio, las inversiones y la cooperación frente a los desafíos económicos y geopolíticos internacionales. Los países miembros representan en conjunto a unos 2.700 millones de personas, y Canadá espera aprovechar la cumbre para ampliar sus relaciones con mercados que podrían ayudar a reducir su dependencia económica de Estados Unidos.
Durante las reuniones, Carney tiene previsto conversar con representantes de distintos gobiernos sobre la eliminación de barreras comerciales, nuevas oportunidades de inversión, seguridad regional y cooperación frente al cambio climático. También sostendrá encuentros bilaterales, incluido uno con el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, quien busca impulsar un acuerdo económico con Canadá que permita desarrollar proyectos conjuntos y crear oportunidades comerciales para empresas canadienses.
Actualmente, Canadá mantiene intercambios comerciales por aproximadamente $100.000 millones con países de la Commonwealth, mientras que la organización se ha propuesto aumentar el comercio entre sus miembros a $2 billones para 2030.
La estrategia también busca recuperar relaciones diplomáticas con países del Caribe y África que, según especialistas, perdieron importancia durante décadas en las prioridades de Ottawa, debido al mayor acercamiento comercial y político con Estados Unidos y México.
Patricia Fortier, exdiplomática canadiense, destacó que la Commonwealth ofrece una oportunidad para establecer contactos con gobiernos que Canadá no suele visitar regularmente. Michael Manulak, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Carleton, recordó que las relaciones con estos países fueron importantes para conseguir apoyo canadiense en organismos multilaterales como Naciones Unidas, donde cada Estado miembro tiene un voto independientemente de su tamaño. La cooperación climática también será relevante, especialmente para las pequeñas naciones insulares del Caribe y el Pacífico, que enfrentan directamente los efectos del aumento del nivel del mar.
El viaje ocurre pocos días después de que Carney anunciara en Montreal un nuevo acercamiento estratégico con la Unión Europea, orientado a fortalecer la cooperación en minerales críticos, inteligencia artificial, tecnología y comercio digital. Ambos movimientos forman parte de los esfuerzos del gobierno canadiense por diversificar sus relaciones económicas y construir nuevas alianzas internacionales en un contexto de tensiones comerciales y competencia entre grandes potencias. La ministra de Relaciones Exteriores, Anita Anand, también participará en las reuniones de la Commonwealth, donde se discutirán iniciativas para fortalecer las cadenas de suministro, ampliar el acceso a mercados y promover inversiones.







