TORONTO, ON — El Gobierno de Canadá recomienda que todas las familias dispongan de suficientes alimentos, agua y artículos esenciales para sobrevivir de manera independiente durante al menos 72 horas en caso de una emergencia. Sin embargo, especialistas en preparación ante desastres consideran conveniente contar con reservas para una semana o más, dependiendo de las circunstancias.
La recomendación adquiere especial importancia ante la posibilidad de tormentas invernales, inundaciones, incendios forestales, apagones prolongados y otros acontecimientos que pueden interrumpir servicios básicos.
Según Public Safety Canada, las primeras 72 horas posteriores a una emergencia pueden resultar especialmente difíciles, porque los equipos de rescate deben atender numerosas situaciones simultáneamente.
Durante ese período, algunos hogares podrían quedarse sin electricidad, calefacción, agua potable, comunicaciones o acceso inmediato a establecimientos comerciales.
Aunque la recomendación federal de tres días permanece vigente, la Cruz Roja Canadiense aconseja prepararse para emergencias más prolongadas cuando sea posible. En comunidades remotas y del norte del país, recomienda disponer de suministros para siete a diez días.
La preparación comienza con algo fundamental: almacenar suficiente agua potable.
El Gobierno de Ontario recomienda cuatro litros de agua por persona diariamente, considerando tanto el consumo como las necesidades básicas de preparación de alimentos e higiene.
Esto significa que una familia de cuatro integrantes debería disponer de aproximadamente 48 litros para tres días y 112 litros para una semana.
También es importante mantener alimentos que no necesiten refrigeración y puedan consumirse sin electricidad, como conservas, barras nutritivas, frutas secas, galletas y otros productos no perecederos.
El equipo de emergencia debe incluir un abrelatas manual, linternas, baterías adicionales, una radio portátil, artículos de primeros auxilios y cargadores externos para teléfonos móviles.
Las autoridades también recomiendan conservar dinero en efectivo en billetes pequeños, porque los cajeros automáticos y sistemas de pago electrónico podrían dejar de funcionar durante un apagón.
Otro elemento indispensable son los medicamentos recetados y los suministros especiales que necesiten los integrantes de la familia.
Los hogares con bebés deben considerar pañales, fórmula y alimentos infantiles, mientras que las personas mayores o con discapacidades podrían necesitar equipos de asistencia, baterías y otros artículos específicos.
Las mascotas también deben incluirse en los planes de emergencia, con suficiente alimento, agua y medicamentos.
Además de reunir provisiones, cada familia debería establecer un plan que identifique contactos de emergencia, lugares seguros de encuentro y posibles rutas de evacuación.
Las autoridades aconsejan guardar copias de documentos importantes, incluidos pasaportes, identificaciones, pólizas de seguro y recetas médicas, en recipientes resistentes al agua.
En Ontario, donde las tormentas de nieve y la lluvia helada pueden provocar interrupciones eléctricas, también conviene disponer de mantas, ropa abrigada y un equipo de emergencia dentro del automóvil.
Los especialistas recuerdan que prepararse no significa realizar compras costosas ni almacenar grandes cantidades de productos inmediatamente.
Una alternativa consiste en adquirir gradualmente artículos adicionales durante las compras habituales, comenzando por agua, alimentos y medicamentos.
También es recomendable revisar los suministros dos veces al año, comprobar las fechas de vencimiento y reemplazar las baterías cuando sea necesario.
Para quienes viven solos, especialmente adultos mayores, mantener comunicación con familiares, vecinos o personas de confianza puede representar una ayuda fundamental.
La preparación comunitaria permite identificar a quienes podrían necesitar asistencia durante una evacuación o interrupción prolongada de servicios.
Las autoridades subrayan que disponer de suministros no sustituye la obligación de seguir las instrucciones oficiales, particularmente cuando se emiten órdenes de evacuación.
El mensaje principal es sencillo: prepararse con anticipación puede reducir los riesgos, proteger la salud y proporcionar tranquilidad cuando ocurre una emergencia inesperada.
Tener reservas para tres días representa un punto de partida; ampliar esa preparación a una semana, cuando las posibilidades lo permitan, ofrece una protección adicional para toda la familia.







