La crisis de asequibilidad de la vivienda continúa influyendo en las decisiones de miles de familias canadienses. Una nueva encuesta revela que más de la mitad de los residentes de las principales áreas metropolitanas del país estaría dispuesta a mudarse a una ciudad más económica si pudiera encontrar empleo local o trabajar de forma remota.
El estudio, realizado por Royal LePage entre residentes de Toronto, Montreal y Vancouver, encontró que el 51 por ciento de los encuestados consideraría comprar una vivienda en una de las 15 ciudades más asequibles de Canadá bajo esas condiciones. Entre los habitantes del Área Metropolitana de Toronto, la cifra alcanza el 55 por ciento, mientras que en Montreal llega al 48 por ciento y en Vancouver al 46 por ciento.
Según el informe, aunque los precios de la vivienda se han moderado en algunos de los mercados más costosos del país durante los últimos dos años, muchas familias siguen considerando que adquirir una propiedad en ciudades como Toronto o Vancouver continúa siendo una meta difícil de alcanzar.
Entre las ciudades consideradas más asequibles en 2026 destaca Lethbridge, en Alberta, seguida por Saint John, en New Brunswick, y Thunder Bay, en Ontario. También figuran Red Deer, Regina, Edmonton, Winnipeg, Sherbrooke y Windsor-Essex entre los destinos que atraen el interés de potenciales compradores.
Los resultados muestran además una importante diferencia generacional. El 77 por ciento de los integrantes de la Generación Z consultados afirmó que consideraría mudarse para acceder a una vivienda más asequible, porcentaje que desciende al 56 por ciento entre los millennials, 51 por ciento entre la Generación X y 34 por ciento entre los baby boomers.
El principal motivo para contemplar una mudanza es el menor costo de vida. El 55 por ciento de quienes considerarían trasladarse indicó que la asequibilidad es el factor más importante, mientras que otros mencionaron una mejor calidad de vida, menor congestión urbana y mayor cercanía con la naturaleza.
Las discusiones en redes sociales reflejan sentimientos similares. Algunos residentes de ciudades más pequeñas destacan la posibilidad de acceder a viviendas más amplias, menores tiempos de desplazamiento y un estilo de vida más relajado, aunque otros advierten que el costo de vida también ha aumentado en muchas de estas comunidades durante los últimos años.
Expertos inmobiliarios señalan que la creciente movilidad de los compradores está reduciendo gradualmente la diferencia de precios entre algunas regiones del país. Sin embargo, consideran que mientras persistan los desafíos de asequibilidad en los grandes centros urbanos, muchas familias seguirán explorando alternativas fuera de las principales ciudades para cumplir el sueño de ser propietarios.









