La calidad del aire continúa en niveles de riesgo muy alto debido al humo procedente de los incendios del norte de Ontario. Expertos advierten que la exposición prolongada puede afectar incluso a personas sanas.
Toronto. Las autoridades de salud pública y Environment and Climate Change Canada recomendaron este jueves a los residentes de Toronto y de gran parte del sur de Ontario permanecer en interiores siempre que sea posible, debido a que el humo proveniente de los incendios forestales continúa afectando gravemente la calidad del aire en la región.
Por segundo día consecutivo, Toronto amaneció cubierta por una densa bruma gris y anaranjada que redujo la visibilidad y volvió a situar a la ciudad entre las de peor calidad del aire del mundo. El Índice de Calidad del Aire para la Salud (AQHI) permaneció en la categoría de riesgo muy alto (10+), lo que llevó a las autoridades a insistir en que la población limite al máximo las actividades al aire libre.
El humo procede de los numerosos incendios forestales que permanecen activos en el norte de Ontario. La provincia enfrenta una de las temporadas de incendios más severas de los últimos años, con cientos de focos activos, más de un centenar fuera de control y miles de personas evacuadas, especialmente en comunidades remotas y de las Primeras Naciones. El gobierno de Ontario incluso solicitó apoyo del gobierno federal y de las Fuerzas Armadas para facilitar nuevas evacuaciones.
Las autoridades sanitarias recuerdan que las partículas finas presentes en el humo (PM2.5) pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso llegar al torrente sanguíneo. Aunque los grupos más vulnerables siguen siendo los adultos mayores, niños pequeños, mujeres embarazadas y personas con enfermedades cardíacas o respiratorias, los especialistas advierten que también las personas sanas pueden presentar síntomas como irritación de ojos y garganta, tos persistente, dificultad para respirar, dolor de cabeza o fatiga cuando la exposición es prolongada.
Environment Canada recomienda mantener puertas y ventanas cerradas, utilizar sistemas de aire acondicionado con filtros adecuados o purificadores de aire cuando estén disponibles y evitar cualquier actividad física intensa en exteriores. Si es imprescindible permanecer al aire libre durante un período prolongado, los expertos aconsejan utilizar una mascarilla N95 correctamente ajustada para reducir la inhalación de partículas de humo.
El impacto del humo también comenzó a sentirse en la vida cotidiana. Algunas actividades recreativas fueron trasladadas a espacios interiores, mientras que organizaciones comunitarias y centros deportivos evaluaron la suspensión de programas al aire libre hasta que mejoren las condiciones atmosféricas. Las autoridades continúan monitoreando la evolución de los incendios y advierten que la situación podría prolongarse si los vientos mantienen el humo sobre el sur de Ontario.
Especialistas recuerdan que la exposición repetida al humo de incendios forestales se ha convertido en una preocupación creciente para la salud pública. Estudios recientes estiman que el humo de estos incendios está asociado con miles de muertes prematuras cada año en Canadá y con importantes costos para el sistema de salud, lo que refleja el impacto cada vez mayor de las temporadas de incendios más intensas.
Las autoridades recomiendan a la población seguir los boletines oficiales sobre calidad del aire y reducir al mínimo la exposición hasta que cambien las condiciones meteorológicas y el humo comience a disiparse.







