Autoridades estadounidenses arrestaron a una persona de 30 años residente en Bellingham, Washington, acusada de conspirar con la autora de la masacre ocurrida en febrero en Tumbler Ridge Secondary School, British Columbia, uno de los tiroteos escolares más graves registrados en Canadá en los últimos años.
James Cody Bryant enfrenta un cargo federal de conspiración para asesinar personas en un país extranjero, delito que podría conllevar una sentencia de hasta cadena perpetua si se produce una condena.
Según una denuncia presentada por fiscales estadounidenses, Bryant mantuvo comunicaciones durante al menos seis meses con Jesse Van Rootselaar, de 18 años, antes del ataque del 10 de febrero de 2026. Las autoridades alegan que esas conversaciones incluyeron consejos sobre armas, planificación del ataque, apoyo financiero y medidas para ocultar comunicaciones electrónicas.
Los investigadores sostienen además que Bryant accedió a transmitir el ataque en vivo por internet con el propósito de aumentar su notoriedad. La transmisión comenzó cuando Van Rootselaar se encontraba en un vehículo con un arma, pero la plataforma Twitch la interrumpió aproximadamente 20 segundos después.
Funcionarios del FBI señalaron que Bryant habría enviado dinero para adquirir artículos relacionados con el ataque y proporcionado orientación sobre cómo eliminar mensajes y utilizar redes privadas virtuales, conocidas como VPN, para dificultar el rastreo de las comunicaciones.
La denuncia también reconoce que, en determinados momentos, Bryant habría intentado convencer a Van Rootselaar de abandonar sus planes. Sin embargo, los fiscales sostienen que nunca alertó a las autoridades pese a conocer detalles suficientes para hacerlo y que finalmente continuó prestándole asistencia.
“Tenía la información y la capacidad de avisar a las fuerzas del orden”, señaló el fiscal federal interino Neil Floyd durante una conferencia de prensa en Seattle, al explicar los fundamentos de la acusación.
El 10 de febrero, Van Rootselaar mató primero a su madre y a un hermano menor en una vivienda de Tumbler Ridge antes de dirigirse a la escuela secundaria.
En el establecimiento murieron cinco estudiantes, de entre 12 y 13 años, y una asistente educativa de 39 años. Van Rootselaar fue encontrada posteriormente muerta por una aparente herida de bala autoinfligida.
La RCMP informó después del ataque que nueve personas habían muerto en total, incluida la atacante. Más de 100 estudiantes y empleados fueron evacuados, decenas de personas fueron examinadas por posibles lesiones y dos víctimas fueron trasladadas por vía aérea a un hospital en estado grave.
En los primeros días de la investigación, la RCMP había señalado que no existían indicios de que otra persona hubiera participado físicamente en el ataque. La nueva acusación estadounidense no contradice necesariamente esa conclusión, ya que los fiscales alegan que Bryant habría colaborado de manera remota antes y durante los hechos.
La investigación ha sido desarrollada conjuntamente por autoridades estadounidenses y canadienses. Representantes del FBI, la oficina del fiscal federal y la RCMP participaron este martes en el anuncio de la detención en Seattle.
Los documentos judiciales describen conversaciones en las que ambos habrían discutido diferentes objetivos, armas y maneras de maximizar el impacto del ataque. Las acusaciones deberán ser demostradas ante un tribunal y Bryant conserva la presunción de inocencia mientras avanza el proceso.
El caso abre ahora una nueva dimensión en la investigación de Tumbler Ridge. Además de determinar las responsabilidades penales individuales, las autoridades examinan cómo las comunicaciones digitales, las plataformas de transmisión en vivo y las relaciones establecidas por internet pueden facilitar o amplificar actos de violencia incluso cuando las personas involucradas se encuentran en países diferentes.









