LONDON, ONTARIO — El organismo que regula a los administradores de condominios en Ontario inició una investigación sobre SIREG Management después de recibir varias quejas relacionadas con la compañía, que administra alrededor de 1,800 unidades de condominio en 21 edificios de la provincia.
La Condominium Management Regulatory Authority of Ontario, CMRAO, confirmó a CBC News que ha recibido cinco quejas sobre SIREG y que comenzó investigaciones sobre los asuntos planteados. El regulador es responsable de otorgar licencias a administradores y compañías de administración de condominios, mantener un registro público y hacer cumplir las normas profesionales y el código de ética del sector.
La situación se hizo pública después de que SIREG comunicara a inversionistas que enfrentaba “desafíos de mercado y liquidez” y que ya no podía garantizar que los pagos mensuales de alquiler fueran entregados a tiempo. La compañía administra propiedades en distintas ciudades de Ontario, entre ellas London, Sarnia, Kitchener, Welland y North Bay.
El modelo de negocio había sido presentado durante años como una inversión inmobiliaria prácticamente sin intervención directa del propietario. Desde principios de la década de 2010, SIREG adquirió edificios de alquiler, los convirtió en condominios y vendió las unidades individualmente a inversionistas. La compañía posteriormente administraba las propiedades, cobraba la renta a los inquilinos, pagaba determinados gastos y transfería el remanente a los propietarios.
Ese sistema significó que algunos inversionistas nunca conocieron personalmente a sus inquilinos ni tenían sus datos de contacto. Al mismo tiempo, algunos arrendatarios dijeron a CBC que ni siquiera sabían que las unidades donde vivían pertenecían a inversionistas individuales porque sus pagos se realizaban directamente a SIREG.
La incertidumbre ha llevado a algunos propietarios a presentarse personalmente en las viviendas para intentar establecer contacto y organizar el cobro de los alquileres. Esa situación ha generado confusión entre los inquilinos, algunos de los cuales expresaron preocupación por recibir instrucciones diferentes sobre a quién deben pagar.
En el complejo de Kipps Lane, en London, la residente Alexandra Stuart dijo que algunos vecinos se han sentido incómodos cuando personas desconocidas se presentan como propietarios de sus unidades y solicitan pagos directos. Los residentes han pedido claridad sobre sus obligaciones mientras se determina quién continuará administrando los contratos de alquiler.
También hay inquietudes entre los inversionistas. Patrick D’Sa, propietario de dos unidades en edificios administrados por SIREG en Kipps Lane, visitó recientemente sus propiedades y dijo a CBC que quedó sorprendido por el estado general de mantenimiento. D’Sa explicó que busca contactar a sus inquilinos sin generar temor y aseguró que su intención no es hacerles perder sus viviendas.
Algunos propietarios también están organizándose para solicitar reuniones de las juntas de condominio y considerar cambios en la administración. La Condominium Authority of Ontario recuerda que las juntas pueden contratar o terminar los servicios de una compañía administradora, aunque esos procesos deben cumplir con los contratos, estatutos y legislación aplicables.
SIREG informó además que su presidente, Todd C. Slater, se apartó temporalmente de sus funciones por razones de salud y que Reflect Advisors fue incorporada para apoyar la administración de la compañía y preservar valor para sus partes interesadas. CBC indicó que llamadas realizadas a SIREG solicitando comentarios no fueron respondidas.
Mientras continúa la investigación de la CMRAO, propietarios e inquilinos siguen buscando respuestas sobre el cobro de las rentas, el pago de gastos y la administración cotidiana de los edificios.











