TORONTO — Para los consumidores que desean apoyar productos canadienses, revisar la etiqueta se ha convertido en una parte cada vez más importante de la compra. Sin embargo, expresiones como “Product of Canada”, “Made in Canada”, “Packaged in Canada” o incluso la presencia de una hoja de maple no significan necesariamente lo mismo.
La Canadian Food Inspection Agency, CFIA, explica que una de las indicaciones más claras en alimentos es “Product of Canada”. Para utilizar esta expresión, todos o prácticamente todos los ingredientes principales, el procesamiento y la mano de obra deben ser canadienses. Se permiten cantidades mínimas de ingredientes que normalmente no se producen en Canadá, como algunas especias, café o determinados aditivos. En términos generales, esos componentes extranjeros deben representar menos del 2% del producto.
La indicación “100% Canadian” es todavía más estricta. Significa que todos los ingredientes, así como el procesamiento y la mano de obra utilizados para elaborar el alimento, son canadienses. También puede referirse específicamente a un ingrediente, por ejemplo, “made with 100% Canadian wheat”.
“Made in Canada”, por el contrario, no significa necesariamente que todos los ingredientes sean nacionales. En alimentos indica que la última transformación sustancial ocurrió en Canadá. La etiqueta debe incluir además una explicación como “Made in Canada from domestic and imported ingredients” o “Made in Canada from imported ingredients”.
La diferencia también existe en productos que no son alimentos. Según las guías del Competition Bureau, un artículo presentado como “Product of Canada” generalmente debe haber tenido al menos 98% de sus costos directos de producción o manufactura en el país y haber experimentado aquí su última transformación sustancial. Para utilizar “Made in Canada”, el umbral normalmente es de al menos 51% de los costos directos, junto con la transformación final en Canadá y una indicación de que contiene componentes importados cuando corresponda.
Los consumidores también deben prestar atención a expresiones más específicas. “Packaged in Canada”, por ejemplo, solamente indica que el producto fue empacado en el país. De manera similar, términos como “roasted in Canada”, “processed in Canada” o “assembled in Canada” describen una actividad realizada en territorio canadiense, pero no necesariamente el origen de todos sus ingredientes o componentes.
Otra fuente de confusión puede ser la hoja de maple. La CFIA señala que no existe un logotipo oficial obligatorio para identificar los alimentos “Product of Canada” o “Made in Canada”. Por ello, un símbolo canadiense en el empaque no debe sustituir la lectura de las palabras que describen el verdadero origen del producto.
Tampoco el logotipo Canada Organic significa que el producto sea canadiense. Ese símbolo certifica que el alimento cumple las normas orgánicas de Canadá, pero puede aparecer en productos importados. Del mismo modo, expresiones como “Canada Grade A” indican estándares de calidad y no necesariamente país de origen.
En determinados alimentos importados, entre ellos carnes, productos lácteos, pescados, frutas y vegetales frescos, huevos, miel y algunos alimentos procesados, las reglas exigen identificar el país de origen.
Para quien realmente quiere comprar canadiense, la recomendación más sencilla es mirar más allá del diseño frontal del empaque y buscar expresiones precisas como “Product of Canada”, “100% Canadian” o “Made in Canada” acompañadas de su correspondiente aclaración. Unos segundos adicionales leyendo la etiqueta pueden revelar mucho más sobre dónde se produjo realmente lo que llega al carrito de compras.











