Cuatro días después del terremoto que sacudió gran parte de Colombia, las autoridades mantienen concentrados sus esfuerzos en localizar a cientos de desaparecidos mientras comienza a tomar forma una extensa operación de reconstrucción en las regiones más afectadas.
El último balance consolidado divulgado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, reporta 281 personas fallecidas, 3,971 heridas y 379 desaparecidas. Los organismos de emergencia habían logrado rescatar con vida a 348 personas hasta la noche del jueves. La emergencia alcanza ya 15 departamentos y 426 municipios.
El terremoto ocurrió el lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana. El Servicio Geológico Colombiano confirmó una magnitud de 7.4, epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad de 103 kilómetros. Fue el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.
La profundidad evitó daños todavía mayores cerca del epicentro, pero la enorme cantidad de energía liberada permitió que el movimiento fuera sentido en buena parte del territorio colombiano e incluso en Panamá y Venezuela. El SGC explicó que el terremoto estuvo relacionado con la interacción tectónica en la región del Pacífico, donde la placa de Nazca se introduce debajo de la placa Sudamericana.
Las cifras de daños muestran la magnitud de la emergencia. El balance más reciente señala 44,936 familias afectadas y más de 102,000 personas damnificadas, además de 65,841 viviendas averiadas. El Gobierno también reportó 2,136 establecimientos educativos afectados, 236 centros de salud con daños, 198 vías comprometidas y cinco aeropuertos con afectaciones.
Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero se encuentran entre las regiones más golpeadas. Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y otras poblaciones han registrado colapsos de edificaciones, daños en hospitales, escuelas y vías, además de miles de familias que no pueden regresar todavía a sus viviendas.
La prioridad continúa siendo encontrar a los desaparecidos.
El director de la UNGRD reconoció que, a medida que transcurren los días, disminuyen las posibilidades de localizar sobrevivientes bajo los escombros, pero aseguró que los equipos no suspenderán las operaciones hasta establecer qué ocurrió con las personas reportadas como desaparecidas.
Medicina Legal había logrado identificar al menos 228 víctimas mortales hasta la noche del jueves, entre ellas 13 menores de edad, mientras continúan los procedimientos para identificar y entregar los cuerpos a sus familias.
La tierra, además, continúa moviéndose.
El Servicio Geológico Colombiano advirtió desde el primer día que las réplicas podían prolongarse durante días, semanas o incluso meses. Este jueves se registró un nuevo movimiento de magnitud 4.2 en San José del Palmar y otro de magnitud 3.6 cerca de Nóvita, Chocó.
Mientras avanzan las búsquedas, el gobierno comenzó a anunciar las primeras medidas de recuperación. Entre ellas figuran subsidios temporales de arriendo para familias que perdieron sus viviendas, alivios en el pago de servicios públicos y acuerdos con empresas privadas para aportar maquinaria pesada y apoyar el retiro de escombros. Equipos técnicos también comenzarán a determinar qué viviendas pueden repararse y cuáles deberán reconstruirse completamente.
La infraestructura muestra algunos signos de recuperación. El Espectador informó que varias carreteras y aeropuertos han podido reabrir después de inspecciones, aunque persisten restricciones en corredores afectados por deslizamientos y daños estructurales.
Las autoridades mantienen el llamado a no regresar a edificios que presenten grietas o daños hasta que hayan sido evaluados y a seguir únicamente información de organismos oficiales.
Colombia entra ahora en una segunda etapa de la tragedia. La búsqueda de sobrevivientes continúa contrarreloj, pero simultáneamente comienza un proceso de reconstrucción que, por el número de viviendas, escuelas, hospitales y vías afectadas, podría extenderse durante meses o años.









