La campeona del mundo remontó un 2-0 en los últimos minutos para vencer 3-2 a Egipto y avanzar a los cuartos de final de la Copa Mundial FIFA 2026.
Atlanta. Cuando todo parecía perdido, Lionel Messi volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Con una actuación decisiva en los minutos finales, el capitán argentino inspiró una espectacular remontada que permitió a Argentina derrotar 3-2 a Egipto y clasificar a los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni vivió una de las noches más complicadas de su defensa del título. Egipto sorprendió desde el primer tiempo con un gol del defensor Yasser Ibrahim y amplió la ventaja en la segunda mitad gracias a Mostafa Zico, colocando el marcador 2-0 y dejando a la campeona del mundo al borde de una eliminación inesperada.
La situación parecía aún más complicada para Argentina después de que Messi desperdiciara un penalti durante la primera mitad, el segundo que falla en el torneo. Sin embargo, lejos de desanimarse, el capitán argentino asumió nuevamente el liderazgo cuando el reloj marcaba los últimos minutos del encuentro.
La reacción comenzó al minuto 79, cuando Cristian Romero descontó de cabeza tras una asistencia de Messi. Apenas cuatro minutos después, el propio astro argentino apareció dentro del área para marcar el empate y desatar la euforia entre los miles de aficionados albicelestes presentes en el estadio.
Con el impulso completamente de su lado, Argentina continuó atacando hasta que, ya en el tiempo de descuento, Enzo Fernández conectó un certero remate de cabeza tras un rápido contragolpe iniciado por Lautaro Martínez, decretando el definitivo 3-2 y una de las remontadas más memorables en la historia reciente de las Copas del Mundo.
Según diversos registros históricos, nunca antes una selección había conseguido remontar un déficit de dos goles tan tarde en un partido de eliminación directa de un Mundial. El triunfo permitió a Argentina mantener vivas sus aspiraciones de convertirse en la primera selección en revalidar el título mundial desde que Brasil lo lograra en 1962.
Con su anotación, Messi alcanzó 21 goles en Copas del Mundo, ampliando aún más su récord como máximo goleador en la historia del torneo y prolongando una impresionante racha de nueve partidos mundialistas consecutivos anotando. Más allá del gol, volvió a ser el líder futbolístico y emocional de un equipo que se negó a rendirse.
Tras el encuentro, un emocionado Messi confesó que las lágrimas al finalizar el partido fueron “una liberación” y reconoció que, por un momento, sintió que la eliminación era inevitable. “No quería irme a casa. Este grupo siempre cree hasta el final”, declaró el capitán argentino.
Ahora, Argentina se prepara para un nuevo desafío en los cuartos de final, donde enfrentará a Suiza el próximo sábado. Con el impulso anímico de una remontada histórica y el liderazgo de Messi, la Albiceleste mantiene intacto el sueño de conquistar un nuevo campeonato mundial.








