Toronto aún conserva nieve acumulada desde el invierno, pese a que la ciudad acaba de atravesar una intensa ola de calor con temperaturas de hasta 36 °C, las más altas registradas en una década. El montículo permanece en uno de los cinco depósitos municipales de almacenamiento de nieve, ubicado cerca de Downsview Park, en North York, donde el exceso de nieve es llevado tras las grandes tormentas invernales.
Imágenes aéreas captadas este lunes por CP24 muestran que la nieve sigue ocupando una amplia superficie en el depósito cercano a Transit Road y Allen Road. La montaña, que ya presenta un color marrón debido a la tierra y otros residuos acumulados, continúa derritiéndose lentamente mientras el agua escurre desde su base. La ciudad no ha informado si otros centros de almacenamiento aún mantienen acumulaciones similares.
Este invierno fue uno de los más nevados de los últimos años en Toronto. La tormenta del 26 de enero dejó 46 centímetros de nieve en el Aeropuerto Internacional Pearson, estableciendo un nuevo récord diario que superó una marca vigente desde 1966. Expertos explican que este tipo de montículos puede permanecer durante meses, ya que la nieve es compactada con maquinaria pesada para reducir el espacio que ocupa, aumentando considerablemente su densidad y retrasando el proceso de deshielo.
Mientras tanto, el intenso calor comenzó a dar paso a temperaturas más moderadas. Tras varios días con máximas superiores a 30 °C y sensaciones térmicas cercanas a los 48 °C, el pronóstico para esta semana anticipa cielos parcialmente nublados y temperaturas entre 26 y 29 °C. Aunque la advertencia por calor extremo ya terminó, Environment Canada mantiene la recomendación de hidratarse, usar protector solar y limitar la exposición al sol durante las horas de mayor radiación ultravioleta.
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