El dólar canadiense continúa perdiendo terreno frente a la moneda estadounidense y se acerca peligrosamente a la barrera de los 70 centavos de dólar estadounidense, un nivel que no se observaba desde hace aproximadamente un año.
Durante las operaciones del viernes, el llamado loonie cayó hasta los 70.56 centavos estadounidenses, muy por debajo de su máximo anual de 74.1 centavos alcanzado a finales de enero.
Analistas financieros atribuyen el debilitamiento principalmente al fortalecimiento del dólar estadounidense, impulsado por nuevas expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) podría aumentar las tasas de interés en los próximos meses en lugar de recortarlas como se esperaba anteriormente.
Shaun Osborne, estratega jefe de divisas del Bank of Nova Scotia, describió la reciente caída de la moneda canadiense como particularmente severa.
“La venta del dólar canadiense esta semana ha sido especialmente brutal”, señaló el experto en un informe publicado el viernes.
Según Osborne, el dólar estadounidense registró un aumento de aproximadamente 1.2 por ciento durante la semana, su avance más fuerte desde la primavera, ejerciendo una presión considerable sobre la moneda canadiense.
El índice del dólar estadounidense, que mide el desempeño de la moneda frente a una cesta de divisas internacionales, aumentó cerca de 1.3 por ciento entre miércoles y viernes.
La reacción de los mercados se produjo después de la reunión más reciente de la Reserva Federal. Antes de ese encuentro, los inversionistas creían que cualquier aumento de tasas ocurriría recién en 2027. Sin embargo, las nuevas proyecciones han cambiado significativamente esas expectativas.
Actualmente, los mercados consideran altamente probable que la Fed implemente un aumento de un cuarto de punto porcentual antes de finalizar 2026, e incluso algunos analistas estiman que podría ocurrir tan pronto como septiembre.
El aumento de las tasas de interés en Estados Unidos suele fortalecer al dólar estadounidense porque atrae capitales internacionales en busca de mejores rendimientos, reduciendo el atractivo relativo de otras monedas, incluido el dólar canadiense.
Osborne advirtió que, si la tendencia actual continúa, el loonie podría descender hasta los 68.9 centavos estadounidenses durante los próximos meses.
Una moneda canadiense más débil tiene efectos mixtos sobre la economía. Por un lado, favorece a exportadores que venden productos en dólares estadounidenses, ya que reciben más dólares canadienses por sus ventas internacionales.
Sin embargo, también encarece los viajes al extranjero, las compras en Estados Unidos y una amplia variedad de productos importados, incluidos vehículos, equipos electrónicos, maquinaria y algunos alimentos.
Para los canadienses que planean vacaciones de verano al sur de la frontera, el debilitamiento del dólar implica que cada dólar estadounidense costará más, reduciendo el poder adquisitivo de los viajeros.
Los mercados seguirán atentos a los próximos datos económicos tanto en Canadá como en Estados Unidos, así como a las futuras decisiones de la Reserva Federal, factores que podrían determinar si el dólar canadiense logra estabilizarse o continúa acercándose a mínimos no vistos desde la pandemia.
Por ahora, los expertos coinciden en que la fortaleza del dólar estadounidense seguirá siendo el principal factor que influya sobre el comportamiento del loonie durante las próximas semanas.







