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Diversos cuerpos policiales en Ontario están utilizando programas de espionaje digital capaces de infiltrarse remotamente en teléfonos inteligentes, acceder a información privada y, en algunos casos, tomar control parcial de los dispositivos, según reveló una investigación periodística del Toronto Star.
El software, conocido comúnmente como spyware o “herramientas de intrusión digital”, puede permitir a investigadores acceder a mensajes, llamadas, correos electrónicos, ubicación, cámaras y micrófonos de un teléfono sin que el usuario lo sepa.
La revelación ha generado preocupación entre defensores de privacidad, abogados y organizaciones de derechos civiles, quienes advierten sobre los riesgos de vigilancia excesiva y posibles abusos tecnológicos.
Aunque las fuerzas policiales argumentan que estas herramientas son utilizadas en investigaciones graves relacionadas con crimen organizado, terrorismo o amenazas de seguridad pública, críticos señalan que existe poca transparencia sobre cómo se autorizan y supervisan estas operaciones.
Según el reporte, varios servicios policiales en Ontario han adquirido o utilizado tecnologías avanzadas de vigilancia digital durante los últimos años, siguiendo una tendencia observada también en otros países.
Especialistas en ciberseguridad explican que algunos programas espía modernos pueden instalarse sin que la víctima haga clic en enlaces o descargue archivos, aprovechando vulnerabilidades de software en teléfonos inteligentes.
El debate se ha intensificado debido a preocupaciones sobre derechos constitucionales, privacidad y protección de datos personales.
Organizaciones civiles han pedido mayores mecanismos de supervisión judicial y reportes públicos más claros sobre cuándo y cómo las autoridades utilizan este tipo de herramientas.
Expertos legales advierten que la rápida evolución tecnológica ha superado en muchos casos la capacidad de leyes y regulaciones para mantener controles adecuados.
Canadá, al igual que otros países occidentales, enfrenta crecientes debates sobre cómo equilibrar seguridad pública y derechos individuales en la era digital.
El uso de spyware policial se volvió tema internacional luego de controversias relacionadas con programas como Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, acusado de haber sido utilizado contra periodistas, activistas y figuras políticas en distintos países.
Hasta ahora, autoridades policiales en Ontario sostienen que cualquier utilización de estas herramientas requiere autorización judicial conforme a la legislación canadiense.
Sin embargo, defensores de privacidad insisten en que el público necesita más transparencia sobre el alcance real de la vigilancia digital gubernamental.











