Un fraude de tres millones de dólares, que involucró a trece personas vinculadas a una empresa, fue descubierto en la región de Durham, Ontario. El delito incluyó 270 cheques fraudulentos, enviados a ocho empresas subcontratistas y depositados en 22 cuentas bancarias distintas.
La policía indicó que ocho personas han sido arrestadas y enfrentan cargos en relación con el caso, entre ellas Duaa Hadweh, de 54 años, quien se desempeñaba como gerente de operaciones. Tras una auditoría interna, la empresa notificó a las autoridades sobre posibles desvíos de fondos.
Los investigadores sostienen que la mujer habría organizado un esquema fraudulento que incluía la desviación de salarios de empleados, el redireccionamiento de fondos de nómina a otras personas, incluidos familiares, y la presentación de facturas falsas de subcontratistas por trabajos que nunca se realizaron.
Los detenidos, además de Hadweh, son:
Bishara Hadweh, de 63 años
Rina Hadweh, de 30 años
Richard Hadweh, de 31 años
Fabiane Batista Campos, de 58 años
Roberto Campos, de 63 años
Melba Carbajal, de 61 años
Willians Freddy Roman, de 68 años
Además, las autoridades emitieron órdenes de arresto contra cinco personas que permanecen prófugas:
Gabriel Gustavo Amuz Cerqui, de 56 años
Gabriela Noel Amuz Balari, de 23 años
Rodrigo Nicolas Amuz Balari, de 21 años
Alexandra Noemi Ramos Bausero, de 39 años
Gustavo Alejandro Malvarez, de 59 años
Según informó la policía local, la investigación, denominada “Project Fletcher”, comenzó en noviembre de 2021, tras detectarse irregularidades financieras dentro de la compañía ServiceMaster durante un proceso de reestructuración corporativa.
Una auditoría forense determinó que el fraude pudo haberse extendido por más de 15 años, aunque el análisis financiero solo pudo revisarse entre enero de 2015 y octubre de 2021 debido a la falta de registros anteriores. En ese período de seis años, las pérdidas superaron los tres millones de dólares.
La investigación incluyó 27 órdenes judiciales y el análisis de casi 80 mil páginas de registros financieros, además de 30 grandes conjuntos de datos. La agencia federal FINTRAC colaboró con los investigadores para examinar los movimientos bancarios y detectó transferencias vinculadas con actividades de lavado de dinero en Canadá, Estados Unidos y países de América Latina, además de conexiones con una red profesional de blanqueo de capitales que opera en el Área Metropolitana de Toronto.
Hasta ahora, las ocho personas arrestadas que enfrentan cargos en relación con el caso son residentes de Clarington, Oshawa y Brampton, además de un sospechoso estadounidense.








