Una sofisticada estafa con inteligencia artificial utilizó una imagen falsa del primer ministro para convencer a una adulta mayor de invertir sus ahorros en una inexistente plataforma de criptomonedas. Expertos advierten sobre el aumento de este tipo de fraudes.
Sault Ste. Marie, Ontario. Una mujer de 86 años perdió más de 900.000 dólares canadienses tras convertirse en víctima de una elaborada estafa de inversión que utilizó un video generado con inteligencia artificial (deepfake) del primer ministro Mark Carney para dar credibilidad a una falsa plataforma de criptomonedas.
La víctima, Judy Skene, relató que vio en Facebook un video en el que aparentemente Carney invitaba a los canadienses a invertir 350 dólares en un programa de inversión que, según el anuncio, estaba respaldado por el Banco de Canadá. Convencida de que se trataba de una oportunidad legítima, realizó el primer depósito y poco después comenzó a recibir llamadas de supuestos asesores financieros que aseguraban que su inversión había generado importantes ganancias.
Durante los meses siguientes, los estafadores fueron ganándose su confianza y la persuadieron de invertir cantidades cada vez mayores. Incluso la convencieron de retirar el dinero de sus ahorros para la jubilación y de obtener una hipoteca de aproximadamente 300.000 dólares sobre su condominio, con la promesa de que obtendría rendimientos extraordinarios. En la plataforma fraudulenta, su cuenta mostraba ganancias ficticias y un patrimonio que parecía crecer constantemente, aunque en realidad el dinero estaba siendo transferido directamente a los delincuentes.
Cuando realizó el último pago, toda comunicación con los supuestos asesores cesó de inmediato. Para entonces había perdido prácticamente todo su patrimonio, por un monto cercano a 900.000 dólares. Amigos cercanos afirmaron que el impacto emocional fue devastador y que la víctima llegó incluso a considerar quitarse la vida debido a la gravedad de las pérdidas económicas.
Especialistas en inteligencia artificial señalan que este tipo de fraude se está volviendo cada vez más frecuente gracias al uso de deepfakes, videos creados mediante IA capaces de reproducir con gran realismo el rostro, la voz y los gestos de figuras públicas. Los delincuentes aprovechan la credibilidad de líderes políticos, empresarios y celebridades para promover falsas inversiones, especialmente en criptomonedas.
Expertos recuerdan que ningún primer ministro, banco central ni institución financiera legítima promociona oportunidades de inversión a través de anuncios en redes sociales. También recomiendan desconfiar de cualquier oferta que prometa ganancias rápidas o garantizadas, verificar siempre la autorización de las empresas ante los organismos reguladores y consultar con un familiar o asesor financiero antes de transferir dinero.
Las autoridades también hacen un llamado a las plataformas digitales para fortalecer los mecanismos de detección y eliminación de anuncios fraudulentos creados con inteligencia artificial. Mientras tanto, organizaciones de protección al consumidor insisten en que la mejor defensa sigue siendo la prevención y la educación digital, especialmente entre los adultos mayores, quienes suelen ser uno de los principales objetivos de este tipo de delitos.
El caso de Judy Skene se ha convertido en una de las mayores pérdidas económicas registradas en Canadá relacionadas con un fraude mediante deepfake, y sirve como recordatorio de que la inteligencia artificial, aunque ofrece enormes beneficios, también puede ser utilizada para cometer estafas cada vez más sofisticadas y difíciles de detectar.







