La reciente expansión del reembolso del HST para viviendas nuevas en Ontario parece estar comenzando a generar movimiento en un mercado inmobiliario que durante los últimos años ha enfrentado ventas débiles, altas tasas de interés y creciente incertidumbre económica.
La medida, anunciada por el gobierno de Ontario junto con el gobierno federal, permite a compradores de viviendas nuevas acceder a un alivio tributario significativamente mayor que el disponible anteriormente.
Bajo las nuevas reglas, los compradores de viviendas nuevas valoradas en hasta $1 millón pueden recibir un alivio equivalente al 13% completo del HST, con un beneficio máximo de hasta $130,000. Para propiedades entre $1 millón y $1.5 millones, el beneficio máximo continúa siendo de $130,000, mientras que para viviendas de mayor valor el monto disminuye gradualmente.
El programa comenzó a aplicarse a contratos firmados entre el 1 de abril de 2026 y el 31 de marzo de 2027.
Según reportó Toronto Life, algunos desarrolladores inmobiliarios ya están observando un aumento en consultas, visitas a centros de ventas y reservas de unidades desde la implementación de la medida.
La iniciativa busca enfrentar uno de los principales problemas del mercado inmobiliario actual: la disminución de compradores capaces de asumir los costos asociados a una vivienda nueva.
Durante los últimos dos años, numerosos proyectos residenciales enfrentaron ventas lentas, especialmente en el segmento de condominios. Algunos desarrolladores incluso retrasaron o cancelaron proyectos debido a la falta de compradores suficientes para asegurar financiamiento de construcción.
La reducción efectiva del costo de compra puede representar una diferencia importante para familias que intentan ingresar al mercado.
El sector de la construcción ha recibido favorablemente la medida. Organizaciones de desarrolladores argumentan que estimular la demanda ayudará a iniciar nuevos proyectos, mantener empleos en la industria y aumentar la oferta de viviendas.
Ontario continúa enfrentando una significativa escasez habitacional. Tanto gobiernos como expertos coinciden en que será necesario construir cientos de miles de nuevas viviendas durante la próxima década para responder al crecimiento poblacional y a la demanda acumulada.
No obstante, algunos economistas advierten que el reembolso por sí solo no resolverá los desafíos estructurales del mercado. Factores como costos de construcción, disponibilidad de terrenos, regulaciones municipales y acceso al financiamiento continúan afectando la viabilidad de nuevos proyectos.
También existe incertidumbre sobre cuánto durará el efecto positivo inicial. Algunos analistas consideran que parte del aumento en ventas podría reflejar compradores adelantando decisiones para aprovechar el beneficio temporal antes de que expire el programa.
Por ahora, los primeros indicadores sugieren que la medida está logrando uno de sus objetivos inmediatos: atraer nuevamente compradores hacia el mercado de viviendas nuevas y generar mayor actividad en proyectos que habían experimentado una desaceleración significativa durante los últimos años.











