Cada verano, cuando los días se alargan y las temperaturas invitan a salir de casa, millones de canadienses emprenden el camino hacia algunos de los lugares más espectaculares del país. Montañas cubiertas de bosques, lagos de aguas cristalinas, senderos rodeados de fauna silvestre y paisajes que parecen sacados de una postal convierten a los parques nacionales en uno de los destinos favoritos para disfrutar de las vacaciones.
Pero este año ocurre algo especial. Más allá de la belleza natural, los parques nacionales atraviesan uno de los mejores momentos de su historia, tanto por el creciente interés del público como por el impacto que generan en la economía y el bienestar de las comunidades.
Datos publicados recientemente por Parks Canada muestran que durante el período 2025-2026 los parques nacionales, sitios históricos y áreas marinas protegidas administrados por la agencia recibieron 26,2 millones de visitantes provenientes de más de 100 países, la cifra más alta registrada hasta ahora. Ese movimiento turístico generó alrededor de 6.500 millones de dólares en gasto directo en comunidades cercanas y aportó aproximadamente 5.900 millones de dólares al Producto Interno Bruto canadiense, una cifra equivalente a unos 16 millones de dólares diarios.








