En Canadá, el mes de octubre, quienes hablamos español y hemos hecho de Canadá nuestro hogar tenemos una razón especial para sentir orgullo de nuestras raíces. Es el Mes de la Herencia Hispana en Ontario, una oportunidad para celebrar nuestra cultura, recordar de dónde venimos y, al mismo tiempo, reconocer todo lo que nuestra comunidad ha aportado al país que un día nos abrió sus puertas.
Este reconocimiento no llegó de la noche a la mañana. Fue el resultado del trabajo de miembros de nuestra comunidad y de representantes políticos que comprendieron la importancia de dar mayor visibilidad a la presencia hispana y latinoamericana en Canadá.
Toronto dio uno de los primeros pasos cuando en 2014 declaró oficialmente octubre como Mes de la Herencia Hispana. Un año después, el 5 de mayo de 2015, Ontario convirtió ese reconocimiento en ley mediante el Hispanic Heritage Month Act. El proyecto fue presentado por Cristina Martins, entonces miembro del Parlamento Provincial de Ontario, y estableció oficialmente que cada mes de octubre se celebraría la herencia hispana en toda la provincia.
La propia legislación reconocía ya entonces a una comunidad de cientos de miles de hispanocanadienses de primera, segunda y tercera generación, destacando sus aportes al desarrollo social, económico, político y multicultural de Ontario.
El reconocimiento continuó creciendo hasta alcanzar todo Canadá.
El senador Tobias Enverga Jr. desempeñó un papel importante en ese camino. Primero impulsó una iniciativa para establecer un Mes de la Herencia Hispana a nivel nacional y posteriormente presentó el proyecto que amplió el concepto para incluir a toda la comunidad latinoamericana. Finalmente, el 21 de junio de 2018, el Parlamento de Canadá aprobó la legislación que declara octubre como Latin American Heritage Month en todo el país.
Más allá del nombre utilizado por cada nivel de gobierno, el espíritu es el mismo: reconocer a una comunidad que con su trabajo, su cultura y sus valores forma parte de la historia contemporánea de Canadá.
Para nosotros, este mes significa mucho más que música, bailes, gastronomía y color, aunque todos ellos sean expresiones maravillosas de nuestra identidad.
Significa recordar las historias de miles de inmigrantes que llegaron a Canadá con una maleta llena de sueños y comenzaron nuevamente desde cero.
Somos empresarios, profesionales, trabajadores, artistas, educadores, estudiantes, periodistas, comerciantes y padres de familia. Hemos creado negocios, organizaciones comunitarias, medios de comunicación y espacios culturales. Nuestros hijos y nietos han nacido aquí llevando consigo dos mundos que no tienen por qué competir entre sí: pueden sentirse profundamente canadienses sin dejar de sentirse orgullosos de sus raíces.
Y quizás allí radica uno de los mayores significados del Mes de la Herencia Hispana.
Celebrar nuestra herencia no significa vivir mirando hacia atrás. Significa transmitir a las nuevas generaciones nuestro idioma, nuestras historias, nuestras tradiciones y aquellos valores que trajimos con nosotros: la importancia de la familia, la solidaridad, el trabajo y ese sentido de comunidad que tantas veces nos une aun cuando provenimos de países diferentes.
Durante octubre, organizaciones, instituciones, escuelas y comunidades realizan actividades culturales, exposiciones, presentaciones artísticas, encuentros y celebraciones que permiten compartir nuestra historia no solamente entre nosotros, sino también con el resto de la sociedad canadiense.
Porque nuestra herencia merece ser celebrada, pero también conocida.
Hoy somos parte de Canadá.
Y cada historia de un hispano o latinoamericano que estudia, trabaja, emprende, crea, ayuda a su comunidad y construye aquí su futuro también está escribiendo una pequeña parte de la historia de este país.
Este octubre celebremos nuestras raíces con orgullo, pero celebremos también todo lo que hemos construido lejos de la tierra donde nacimos.









