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Una familia de Kingston, Ontario, está de luto tras la muerte de un niño de ocho años que sufrió una reacción alérgica severa después de consumir un producto que, según sus familiares, no correspondía al pedido realizado en un establecimiento de Dairy Queen.
El menor, identificado como Liam, tenía una alergia grave a los cacahuates y frutos secos. Según la familia, el niño visitó una sucursal de Dairy Queen junto a su madre el pasado 20 de mayo y recibió un postre que presuntamente contenía ingredientes distintos a los solicitados. Poco después comenzó a presentar síntomas compatibles con una reacción anafiláctica.
La madre del menor explicó que informó al personal sobre la alergia de su hijo antes de realizar el pedido. Sin embargo, tras consumir parte del producto, Liam comenzó a sentirse mal. Los servicios de emergencia fueron llamados y el niño fue trasladado a un hospital, donde falleció posteriormente debido a complicaciones derivadas del choque anafiláctico y un paro cardíaco.
La anafilaxia es una reacción alérgica extrema que puede desarrollarse en cuestión de minutos y comprometer rápidamente la respiración y la circulación sanguínea. Entre los desencadenantes más comunes se encuentran alimentos como cacahuates, nueces, mariscos, leche y huevos.
La muerte de Liam ha generado una fuerte reacción en Kingston y en redes sociales, donde cientos de personas han expresado solidaridad con la familia. También se organizó una campaña de recaudación de fondos para ayudar con gastos funerarios y apoyar a los padres durante este difícil momento.
Dairy Queen emitió una declaración indicando que la compañía está profundamente entristecida por lo ocurrido y que coopera con las autoridades mientras se revisan los hechos. La empresa no ha comentado públicamente sobre las circunstancias específicas del pedido.
Las autoridades de salud no han confirmado oficialmente la causa exacta de la reacción ni si existió contaminación cruzada o un error en la preparación del producto. La investigación continúa.
Expertos en alergias señalan que los establecimientos de alimentos enfrentan desafíos constantes para evitar la contaminación cruzada cuando trabajan con ingredientes alergénicos. Incluso cantidades mínimas pueden desencadenar reacciones graves en personas altamente sensibles.
La organización Food Allergy Canada ha recordado en diversas ocasiones la importancia de que consumidores, familias y negocios mantengan protocolos estrictos cuando existen alergias alimentarias severas.
La tragedia también ha reabierto el debate sobre capacitación del personal, etiquetado de productos y protocolos de seguridad en restaurantes y establecimientos de comida rápida.
Para muchas familias que conviven diariamente con alergias alimentarias, la historia de Liam representa un doloroso recordatorio de los riesgos que pueden existir incluso en situaciones aparentemente rutinarias.
Los especialistas recomiendan que los padres de niños con alergias graves mantengan siempre disponible el autoinyector de epinefrina (EpiPen u otro equivalente), revisen periódicamente su fecha de vencimiento y comuniquen claramente las alergias al personal cuando ordenen alimentos fuera de casa. Ante cualquier sospecha de reacción alérgica severa, se debe administrar el tratamiento de emergencia y buscar atención médica inmediata.







