PHOTO: PEXELS
Una mujer de Toronto fue declarada culpable de homicidio involuntario, negligencia criminal con resultado de muerte y de no proporcionar las necesidades básicas de vida después de que su madre de 96 años fuera encontrada en condiciones extremas de abandono dentro de una vivienda en East York.
La jueza del Superior Court of Justice, Jane Kelly, concluyó que Eva Samonas, de 73 años, mostró un “desprecio temerario” por la vida de su madre, Vasiliki Atanasovski, quien murió en enero de 2024 después de permanecer durante varios días tirada en el piso de la casa familiar sin recibir atención médica adecuada.
El caso ha generado fuerte atención pública y renovó discusiones sobre el abuso y abandono de adultos mayores en Canadá, particularmente entre personas dependientes que reciben cuidados dentro del hogar familiar.
Durante el juicio, la corte escuchó que paramédicos respondieron a una llamada al 911 realizada desde una vivienda ubicada en Broadview Avenue, en East York. Cuando llegaron al lugar encontraron a Atanasovski desnuda, acostada sobre el piso del living room, rodeada de heces y orina. Testigos describieron un fuerte olor a amoníaco dentro de la vivienda.
Los paramédicos declararon además que la mujer presentaba signos severos de deterioro físico, deshidratación y lesiones relacionadas con inmovilidad prolongada.
Según lo expuesto ante el tribunal, Atanasovski había sufrido una caída aproximadamente tres días antes de que se llamara a emergencias. La fiscalía argumentó que Samonas, quien era la principal cuidadora de su madre, no buscó asistencia médica durante ese período pese al evidente deterioro de salud de la mujer.
Atanasovski murió en el hospital un día después.
Un patólogo forense concluyó que la causa de muerte estuvo relacionada con complicaciones derivadas de inmovilidad prolongada. La corte escuchó también que la víctima sufría demencia desde años anteriores y requería supervisión constante.
Durante el juicio, Samonas declaró que había dejado su trabajo en University Health Network antes de la pandemia para cuidar a su madre a tiempo completo porque ya no podía quedarse sola.
La acusada sostuvo que intentó ayudar a su madre después de la caída, pero la fiscalía argumentó que las condiciones encontradas por los equipos de emergencia demostraban negligencia extrema.
La jueza Kelly señaló en su decisión que Samonas tenía una obligación legal clara de proteger y asistir a su madre y que incumplió gravemente esa responsabilidad.
Organizaciones dedicadas a la protección de adultos mayores indicaron que el caso refleja desafíos crecientes relacionados con envejecimiento poblacional, aislamiento y presión sobre cuidadores familiares.
Expertos señalan que muchos casos de abuso o negligencia hacia adultos mayores ocurren dentro de entornos familiares y frecuentemente permanecen ocultos durante largos períodos.
El caso también volvió a poner atención sobre recursos limitados disponibles para familias que cuidan adultos mayores con enfermedades cognitivas avanzadas como demencia.
La sentencia contra Samonas será determinada en una audiencia posterior en Toronto.











