La ministra federal de Industria, Mélanie Joly, viajará la próxima semana a China para reunirse con cuatro importantes fabricantes de vehículos eléctricos que están considerando invertir en Canadá, en lo que representa uno de los esfuerzos más recientes del gobierno de Mark Carney para fortalecer y proteger el sector automotriz canadiense.
Durante una visita de cuatro días que comenzará en Shanghái, Joly sostendrá encuentros con ejecutivos de las compañías chinas BYD, Chery, Geely y Shanghai Launch Automotive Technology, empresas que han estado evaluando posibles proyectos de inversión en Canadá.
Según informó la ministra en una entrevista con The Globe and Mail, su objetivo es atraer nuevas oportunidades de fabricación y ensamblaje que permitan preservar empleos y reforzar la competitividad de la industria automotriz canadiense en un momento de creciente incertidumbre comercial con Estados Unidos.
La ministra visitará instalaciones de producción e investigación de varias de estas empresas, incluyendo la base de fabricación de BYD en Changzhou, las operaciones de Shanghai Launch en Wuxi y el centro de investigación y desarrollo de Geely en Shanghái.
Joly explicó que Ottawa busca replicar modelos de colaboración que ya existen en Europa, donde fabricantes occidentales producen vehículos desarrollados por compañías chinas bajo acuerdos de manufactura local. Uno de los ejemplos citados por la ministra es la participación de una subsidiaria de Magna International en la fabricación de vehículos para la empresa china Xpeng en Austria.
La estrategia forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno federal para proteger aproximadamente 500,000 empleos vinculados al sector automotriz canadiense, incluyendo trabajadores de ensamblaje, fabricantes de autopartes, logística, automatización, software industrial y servicios especializados.
“Lo importante es cómo podemos ofrecer vehículos modernos y asequibles a los canadienses mientras protegemos a nuestros trabajadores y nuestra industria”, señaló Joly.
Sin embargo, cualquier acuerdo con fabricantes chinos podría generar tensiones con Estados Unidos en momentos en que ambos países mantienen conversaciones sobre el futuro del Tratado entre Canadá, Estados Unidos y México (CUSMA).
La administración estadounidense ha expresado anteriormente preocupación por la posibilidad de que fabricantes chinos utilicen Canadá como plataforma para acceder al mercado norteamericano.
Joly afirmó que Ottawa mantendrá sus condiciones para cualquier inversión china en el sector automotriz. Entre los requisitos se incluye que los proyectos operen bajo empresas conjuntas con mayoría de propiedad canadiense, respeten las normas laborales nacionales, utilicen componentes fabricados en Canadá y garanticen altos estándares de seguridad tecnológica y protección de datos.
La visita también refleja el esfuerzo del gobierno federal por mejorar las relaciones económicas con China y diversificar los mercados internacionales de Canadá, especialmente después de años de tensiones diplomáticas y en un contexto marcado por la incertidumbre comercial proveniente de Estados Unidos.
Además de las reuniones con fabricantes de vehículos eléctricos, la agenda de la ministra contempla conversaciones destinadas a ampliar las exportaciones canadienses hacia el mercado chino.
El resultado de estas reuniones podría tener implicaciones importantes para el futuro de la industria automotriz canadiense y para la estrategia económica del gobierno federal en los próximos años.







