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Una nueva denuncia legal presentada en Estados Unidos sostiene que un empleado de un centro de detención en Miami no respondió adecuadamente a las señales de emergencia médica que presentó un ciudadano canadiense antes de su fallecimiento, reavivando interrogantes sobre la atención de salud en instalaciones de detención migratoria.
El caso involucra a un hombre canadiense identificado como Johnny Noviello, de 49 años, quien murió en diciembre de 2025 mientras permanecía detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el Krome North Service Processing Center, una instalación ubicada en las afueras de Miami.
Según una queja presentada por organizaciones de derechos civiles y obtenida por The Globe and Mail, Noviello habría mostrado síntomas evidentes de problemas médicos durante varias horas antes de perder el conocimiento.
La denuncia sostiene que un empleado responsable de supervisar el área donde se encontraba detenido observó signos de deterioro físico, pero no tomó medidas oportunas para solicitar atención médica inmediata.
Los documentos señalan que Noviello se quejaba de dolores, dificultades físicas y malestar general antes de que su condición empeorara.
La queja fue presentada ante organismos federales encargados de supervisar centros de detención migratoria y forma parte de una investigación más amplia sobre las condiciones existentes en Krome.
Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han denunciado durante años problemas relacionados con atención médica, hacinamiento y supervisión insuficiente en diversas instalaciones administradas por ICE.
Noviello había emigrado desde Canadá a Estados Unidos años atrás y residía en Florida. Según reportes judiciales, fue detenido por autoridades migratorias debido a antecedentes penales que derivaron en un proceso de deportación.
Su muerte ocurrió mientras esperaba el desarrollo de procedimientos migratorios.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó en su momento el fallecimiento, aunque indicó que se realizarían investigaciones para determinar las circunstancias exactas.
La nueva denuncia sostiene que la respuesta médica fue inadecuada y que existieron oportunidades para intervenir antes de que la situación se volviera fatal.
Abogados y organizaciones involucradas en el caso afirman que los registros internos muestran retrasos en la atención y posibles incumplimientos de protocolos establecidos para emergencias médicas.
Las autoridades federales no han emitido comentarios detallados sobre las acusaciones específicas incluidas en la queja más reciente.
El caso ha generado atención tanto en Canadá como en Estados Unidos debido a las preguntas que plantea sobre el trato recibido por personas detenidas en centros migratorios.
Defensores de derechos humanos sostienen que cualquier persona bajo custodia gubernamental debe tener acceso inmediato a atención médica cuando presenta síntomas de emergencia.
Mientras continúan las investigaciones, organizaciones civiles han solicitado una revisión independiente de las condiciones en Krome y de los procedimientos utilizados para responder a emergencias médicas dentro de las instalaciones.
La muerte de Noviello se suma a una serie de incidentes reportados en centros de detención migratoria estadounidenses que han generado llamados a fortalecer la supervisión y la rendición de cuentas dentro del sistema.







