Toronto.— El invierno representa una etapa de ajustes importantes para la vida familiar en Canadá. Las bajas temperaturas, los días más cortos y el aumento del tiempo en espacios cerrados influyen tanto en la organización del hogar como en el bienestar emocional de sus integrantes.
Especialistas señalan que durante los meses de invierno es común experimentar cambios en el estado de ánimo, fatiga o desmotivación, especialmente en niños y adultos mayores. Por ello, mantener rutinas claras (horarios regulares para dormir, alimentarse y realizar actividades) resulta fundamental para preservar el equilibrio familiar.
El invierno también ofrece oportunidades para fortalecer los vínculos. Compartir más tiempo en casa puede favorecer la comunicación, el acompañamiento emocional y la realización de actividades conjuntas como juegos, lectura o conversaciones familiares.
La clave está en la adaptación. Prepararse con anticipación, organizar los espacios del hogar y priorizar el cuidado emocional permite transformar una temporada desafiante en un periodo de mayor cercanía y apoyo mutuo.








